La 24.ª edición del Festival de la Tortuga Marina en Tulum concluyó en el santuario Xcacel-Xcacelito con una jornada centrada en la educación ambiental, la participación familiar y la protección de las playas de anidación en la costa de Quintana Roo.
Durante tres días, el programa se desarrolló entre Akumal, Tulum y Xcacel, y reunió a familias, ambientalistas y organizaciones que trabajan en el monitoreo de tortugas marinas en la Riviera Maya. El cierre tuvo lugar en el área protegida de Xcacel-Xcacelito, uno de los sitios de anidación vigilados por colectivos locales, voluntarios y autoridades.
Arte, juegos y talleres para acercar la conservación al público
La última jornada combinó actividades lúdicas con mensajes de cuidado ambiental. Hubo concursos de esculturas de arena y dibujo, talleres de educación ecológica, juegos para niñas y niños, una muestra fotográfica y un programa de cine dedicado a las tortugas.
Más allá del componente recreativo, el objetivo fue reforzar dos ideas clave: la protección de las tortugas y la preservación de las playas donde depositan sus huevos. El festival busca aprovechar el fin de la temporada de anidación para llegar tanto a residentes como a visitantes que transitan por esta franja costera.
Una red de organizaciones detrás del festival
La celebración se sostiene gracias a la colaboración entre distintas instituciones y grupos ambientales. Entre los participantes de esta edición estuvieron el programa Kanan Aak, el Centro Ecológico Akumal y la Dirección de Sustentabilidad Ambiental del gobierno municipal de Tulum.
El Centro Ecológico Akumal mantiene desde hace años labores de seguimiento en las playas de la zona, en un destino conocido por su cercanía con hábitats de tortugas marinas. En ediciones anteriores también han participado otras agrupaciones, instituciones educativas y entidades dedicadas a la biodiversidad y las áreas protegidas.
Un llamado a cambiar hábitos cotidianos
Durante el encuentro, Jorge Armando Angulo Cáceres, director de sustentabilidad ambiental del gobierno de Tulum, subrayó que cuidar los recursos naturales es una responsabilidad que impacta en el futuro de las próximas generaciones. También pidió a la población adoptar acciones sencillas, como evitar que la basura llegue a la vía pública.
El mensaje apunta a un problema que va más allá de la playa. En un municipio costero, las prácticas cotidianas en calles, comercios y viviendas terminan influyendo en el estado de los ecosistemas cercanos. Por eso, las campañas de conservación insisten en conectar la vida diaria con la protección de las tortugas y sus nidos.
Xcacel-Xcacelito, un sitio clave para la anidación
Xcacel-Xcacelito es un área natural protegida al norte de Tulum, sobre la carretera federal 307 y cerca de Akumal. Sus playas forman parte de los puntos de anidación monitoreados cada temporada por brigadas y organizaciones de conservación.
En esta franja del Caribe mexicano, las especies que con mayor frecuencia se observan son la tortuga carey y la tortuga verde. Sus nidos y crías son el centro del trabajo de vigilancia que se extiende durante varios meses cada año.
Con más de dos décadas de realización, el festival se ha consolidado como una de las actividades de sensibilización ambiental más visibles en Tulum y Akumal. Su cierre en Xcacel deja un recordatorio claro: la conservación no depende solo de las playas, sino también de las decisiones cotidianas de quienes viven y visitan la región.
Conclusión
El cierre del festival volvió a poner en primer plano la relación entre educación ambiental, participación comunitaria y protección de las playas donde anidan las tortugas marinas en la Riviera Maya.

