El Caribe Mexicano necesita replantear su estrategia para atraer visitantes internacionales si quiere frenar la desaceleración que enfrenta el mercado turístico. La advertencia proviene de Francisco Madrid, titular del Centro de Investigación Avanzada en Turismo Sustentable (STARC), quien plantea que la recuperación dependerá de una coordinación más estrecha entre autoridades y sector hotelero.
De acuerdo con el especialista, la industria turística ha demostrado capacidad de resistencia en el tiempo, pero en este momento requiere una respuesta conjunta para no perder competitividad frente a otros destinos que ya están ejecutando acciones para captar más viajeros. En su diagnóstico, el problema no se limita a la preocupación por la caída en llegadas, sino a la necesidad de pasar a medidas concretas.
Diagnóstico y respuesta comercial
Madrid señaló que antes de definir soluciones de fondo es indispensable identificar con precisión qué mercados están dejando de llegar al destino y por qué están optando por otras plazas. Esa información, dijo, permitiría diseñar promociones y ajustes comerciales más eficaces, especialmente en un momento en que la captación de vuelos debe ir acompañada de una estrategia de venta bien dirigida.
En ese contexto, subrayó que la conectividad aérea sigue siendo uno de los pilares más importantes para sostener el flujo turístico. Según el especialista, la programación de asientos se encuentra entre 4 y 4 por ciento por debajo del periodo anterior, lo que obliga a reforzar negociaciones con aerolíneas para preservar rutas rentables y amortiguar los efectos de la temporada baja o de verano.
Presión por costos y competitividad regional
Otro de los puntos que, a juicio de Madrid, complica la recuperación del Caribe Mexicano es el incremento al Derecho de No Residente (DNR). Explicó que, con una tarifa de 65 dólares por visitante, México enfrenta una desventaja frente a otros destinos del Caribe, como República Dominicana, donde el cobro es de 10 dólares. Esa diferencia, añadió, puede influir en el presupuesto de viaje de las familias y en la duración de su estancia.
El especialista sostuvo que mientras los competidores regionales avanzan con estrategias más agresivas, el destino mexicano requiere una visión de largo plazo sustentada en inteligencia de mercado y cooperación público-privada. El objetivo, afirmó, debe ser equilibrar los costos de ingreso, proteger la oferta aérea y mantener la competitividad internacional del Caribe Mexicano.
La discusión se da en un contexto en el que Quintana Roo busca reforzar su promoción turística. En una referencia incluida en la información de origen, se menciona que el estado tendría 20 por ciento más presupuesto para promoción en 2027, de acuerdo con una nota relacionada sobre declaraciones de la gobernadora Mara Lezama.
Para el sector, el reto inmediato no es sólo atraer más visitantes, sino hacerlo con una estrategia capaz de responder a los cambios del mercado, sostener la conectividad y recuperar la ventaja frente a otros destinos que también disputan al turismo internacional.
Conclusión
El diagnóstico de STARC apunta a que la recuperación del Caribe Mexicano dependerá de decisiones coordinadas, promoción más efectiva y una revisión de los costos que hoy influyen en la elección de destino.

