Tulum. Una sola calle del centro se convirtió este fin de semana en el principal punto de encuentro para celebrar el Día de Muertos en Tulum. Comerciantes de Calle Centauro, agrupados en el comité Paseo Tulum, organizaron una programación de tres noches que combinó desfile infantil, reparto de dulces, presentaciones artísticas y un recorrido por altares instalados por negocios locales.
La propuesta reunió a familias, vecinos y visitantes en un ambiente descrito por las autoridades municipales como tranquilo y orientado a la convivencia. Aunque la celebración tuvo como eje una tradición mexicana, también incorporó elementos asociados a Halloween, como el tradicional “trick-or-treat”, que en esta ocasión se integró a la agenda comunitaria del centro de la ciudad.
Una iniciativa impulsada por comercios del centro
Paseo Tulum explicó que la iniciativa nació de los propios arrendatarios y empresarios establecidos en Calle Centauro Sur, con el propósito de reforzar la identidad del destino más allá de la oferta de playa. El colectivo ha promovido la idea de que Tulum también destaca por su gastronomía, su artesanía y sus tradiciones culturales.
En la entrada de la calle, un arco decorado llevó la frase “Paseo Tulum renace con sus raíces”, un mensaje que resumió el enfoque del programa de fin de semana. De acuerdo con la información difundida por el comité y el gobierno municipal, la organización estuvo encabezada por Landy AG, identificado como presidente del grupo.
Actividades para niños y familias
La primera jornada estuvo dedicada a las niñas y los niños. Según el reporte municipal, hubo un desfile de disfraces y un concurso en el que participaron menores de la comunidad. Los premios fueron aportados por el sector privado, entre ellos Casa Tortuga, que fue mencionado por las autoridades como uno de los colaboradores.
Además, la Dirección de Cultura municipal incluyó una presentación de ballet folclórico proveniente de Colombia, presentada como un gesto de amistad entre ambos países. Paseo Tulum agradeció públicamente a la dependencia por elegir la calle como sede de las actividades.
El sábado tuvo lugar la noche de dulces, cuando las familias recorrieron el corredor peatonal para recibir golosinas en los comercios participantes. La jornada atrajo a residentes y visitantes que aprovecharon el cierre temporal de la vialidad para permanecer en el espacio público y participar en las actividades.
Una celebración conectada con Hanal Pixán
La coincidencia de la fiesta con el calendario maya de Hanal Pixán dio a la noche un significado particular. En la península de Yucatán, esta tradición reserva el 31 de octubre para las almas de los niños, el 1 de noviembre para los adultos y el 2 de noviembre para los fieles difuntos. En los altares infantiles suelen colocarse velas de colores, dulces y juguetes.
En ese contexto, la dinámica de pedir y recibir dulces adquirió una lectura local, al coincidir con la jornada dedicada a recordar a los menores fallecidos. La mezcla de costumbre popular y tradición regional terminó por darle al evento un sello propio dentro de las celebraciones de temporada en Tulum.
Apoyo municipal y cierre este domingo
El Ayuntamiento informó que respaldó las actividades con cierres viales temporales, control de tránsito y presencia de personal de Protección Civil para garantizar la seguridad de los asistentes. El comité organizador agradeció ese apoyo y pidió mantenerlo en futuras ediciones, especialmente en lo relativo a los permisos necesarios para cerrar la calle.
La gobernadora de Quintana Roo, Mara Lezama, también compartió imágenes del evento en sus redes sociales y destacó el carácter festivo y tradicional de la celebración. En respuesta, Paseo Tulum le extendió una invitación para visitar la calle en persona.
El programa concluirá este domingo 1 de noviembre a las 20:00 horas con presentaciones de ballet folclórico, danza polinesia, la participación de grupos invitados y un recorrido final por los altares montados por comercios locales, seguido de una sesión musical de cierre en un restaurante de la zona.
Más allá de la agenda del fin de semana, la propuesta dejó abierta una discusión sobre el uso de calles del centro para festivales vecinales y actividades culturales que fortalezcan la vida comunitaria en Tulum.

