A pesar de la negativa por parte de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) para otorgar los permisos de cambio de uso de suelo, la construcción del condominio Adamar Solimán continúa en Bahía Solimán, Tulum. Esta obra, que se erige en una zona crítica de anidación de tortugas marinas, está generando preocupación entre ambientalistas y organizaciones civiles.
La denuncia fue presentada por la organización Defendiendo el Derecho a un Medio Ambiente Sano (Dmas), que publicó en redes sociales videos y fotos del avance de la construcción, que muestra a los trabajadores montando la estructura de un edificio de siete niveles frente a la costa, cerca de la famosa área de Xcacel-Xcacelito.
Aunque la obra fue iniciada sin los permisos federales y estatales requeridos, e incluso recibió una clausura por parte de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), el proyecto sigue en marcha. La Semarnat había emitido un resolutivo el pasado 9 de octubre, en el que rechazó la viabilidad del proyecto, pero la empresa responsable ha desobedecido las órdenes de suspensión.
El condominio Adamar Solimán, impulsado por la sociedad mercantil Desarrollos Tulum Dieciséis, sigue adelante a pesar de los esfuerzos legales y las medidas de clausura, lo que ha llevado a la comunidad y a las organizaciones a preparar nuevas acciones legales para proteger la zona de desove de las tortugas marinas.
Este caso resalta el creciente conflicto entre el desarrollo inmobiliario y la protección ambiental en zonas de alta biodiversidad como Tulum, lo que pone en evidencia la necesidad urgente de una regulación más estricta para preservar el ecosistema local.

