La presidenta Claudia Sheinbaum sostuvo que la reducción de operaciones aéreas en Tulum responde, en parte, al encarecimiento global del combustible para aviación y al impacto que ese fenómeno ha tenido en el mercado internacional. Según explicó, el aumento del precio del jet fuel ha presionado a las aerolíneas en distintos países y no solo en México.
La mandataria agregó que su gobierno ha buscado contener otros costos energéticos para evitar efectos inflacionarios más amplios. En ese sentido, recordó que la gasolina y el diésel reciben apoyo federal, mientras que el combustible para aviones no entra en ese esquema de subsidio. Con ello, marcó una diferencia entre la política aplicada en estaciones de servicio y el gasto que enfrentan las aerolíneas.
Las aerolíneas dieron otras explicaciones
El señalamiento presidencial ocurre después de que Aeroméxico y Volaris anunciaran cambios en su operación hacia Tulum. De acuerdo con las declaraciones públicas de ambas compañías, el combustible fue solo uno de varios factores considerados. También mencionaron variables vinculadas con el mercado, las tarifas aeroportuarias, los servicios de navegación aérea y, en el caso de Volaris, la cuota de visitante no residente, cuya alza forma parte de la propuesta fiscal para 2027 y aún requiere aprobación legislativa.
Sheinbaum afirmó que mantiene diálogo con las aerolíneas sobre el incremento de los cargos aeroportuarios y dejó abierta la discusión para una revisión posterior. La presidenta no anunció cambios inmediatos en ese esquema de cobro.
Caída en el flujo de pasajeros
Los datos oficiales ayudan a dimensionar el problema. Entre enero y junio, el aeropuerto de Tulum movilizó 471,500 pasajeros, una baja de 33.2% frente al mismo periodo del año anterior. El tráfico internacional cayó todavía más, con una disminución de 40.8%.
La desaceleración no se limita al aeropuerto. La zona arqueológica de Tulum también registró menos visitantes en el primer trimestre, con una caída de 33.1% frente al mismo lapso del año previo. En paralelo, la ocupación hotelera se ha movido por debajo de los niveles esperados, particularmente en los hoteles de playa.
Qué rutas siguen disponibles
En la actualidad, la conectividad de Tulum es más reducida que en 2024. En el mercado nacional, Viva Aerobus continúa vendiendo vuelos desde Ciudad de México y Mexicana de Aviación mantiene su enlace con Felipe Ángeles. En el ámbito internacional, el aeropuerto conserva rutas regulares hacia Dallas-Fort Worth, Miami, Atlanta y Houston, operadas por American Airlines, Delta y United.
El panorama podría mejorar de manera estacional. Para el invierno se prevé la reactivación de algunas frecuencias desde Canadá y Estados Unidos, aunque la mayoría serán de baja frecuencia. Mientras tanto, Cancún sigue siendo la alternativa más utilizada por viajeros que buscan llegar a la zona por carretera.
La discusión sobre Tulum volverá a Palacio Nacional el jueves 8 de octubre, cuando autoridades del sector aeroportuario expliquen la situación. El punto central será si los cargos señalados por las aerolíneas pueden ajustarse y en qué magnitud. Por ahora, el caso combina presión internacional sobre los costos, decisiones regulatorias en México y una caída visible en la demanda.
Conclusión
La pérdida de conectividad aérea en Tulum refleja una combinación de factores: combustible más caro, costos operativos en México y una demanda más débil de la esperada. El próximo paso será la revisión pública que preparan las autoridades y los operadores del aeropuerto.

