Cancún empieza a mostrar una mejoría en su actividad turística con un repunte gradual en la ocupación hotelera, tanto en la zona hotelera como en el centro de la ciudad, de acuerdo con representantes del sector. La tendencia coincide con la proximidad de la temporada de invierno, uno de los periodos de mayor demanda para el destino.
Jorge Alberto Hernández Martínez, representante de hoteles del centro en la Asociación de Hoteles de Cancún, Puerto Morelos & Isla Mujeres, señaló que la recuperación ya es visible en distintos segmentos del mercado. Aunque todavía hay variaciones entre establecimientos, la ocupación promedio actual se ubica alrededor de 50%, según mediciones de la propia asociación.
El comportamiento reciente del destino está relacionado, en parte, con la apertura de nuevas rutas aéreas hacia Cancún. Según el dirigente hotelero, estas conexiones comienzan a reflejarse en la llegada de visitantes y fortalecen la expectativa de una mejor ocupación en las próximas semanas. A esto se suma el trabajo de promoción y coordinación del sector hotelero para sostener el flujo de turistas.
Remodelación e incentivos para el centro de la ciudad
Además del movimiento turístico, el sector hotelero observa como un factor relevante los incentivos fiscales orientados a la remodelación de hoteles, sobre todo en el primer cuadro de Cancún. Hernández Martínez explicó que la exención de impuestos para obras de renovación busca impulsar la actualización de propiedades que, en algunos casos, requieren mejoras para competir en mejores condiciones.
La intención es acercar al centro de la ciudad a un proceso de renovación similar al que ya se observa en otras zonas del destino, donde han surgido o se han rehabilitado hoteles de mayor perfil. En ese contexto, la reapertura y modernización de inmuebles puede convertirse en un estímulo para la economía local y para la imagen urbana de Cancún.
Obras urbanas y eventos, otros factores de impulso
La reactivación también está vinculada con acciones en el espacio público. La revitalización de la avenida Yaxchilán y la organización de eventos en el centro generan expectativa entre comerciantes y prestadores de servicios, ya que podrían atraer tanto a visitantes como a residentes. El efecto esperado se extendería a hoteles, restaurantes y negocios de la zona.
Hernández Martínez también se refirió al cierre temporal de algunos hoteles del centro durante los meses de menor ocupación. Aunque esta práctica no es nueva, confió en que esos establecimientos reabran para la etapa de mayor demanda turística. De concretarse, el destino podría ampliar su capacidad de hospedaje justo cuando se espera un mayor flujo de viajeros.
Con este escenario, el sector turístico de Cancún encara la temporada alta de invierno con expectativas más favorables. La combinación de nuevas rutas aéreas, remodelaciones, obras urbanas y una mayor actividad comercial perfila un cierre de año con mejores perspectivas para la hotelería del destino.
Conclusión
Cancún llega a la temporada alta de invierno con señales de recuperación en su hotelería. Aunque el repunte todavía es moderado, el sector confía en que la conectividad aérea, la renovación de espacios y la activación del centro fortalezcan la ocupación en los próximos meses.

