El gobierno de Quintana Roo mantiene mesas de trabajo con transportistas y autoridades para atender los conflictos recientes en la ruta que conecta Felipe Carrillo Puerto, Tulum y Playa del Carmen, con el objetivo de frenar prácticas de competencia desleal y ordenar la operación de los servicios vinculados con obras y actividades en la entidad.
La secretaria de Gobierno, Cristina Torres Gómez, explicó que una de las prioridades es revisar cómo se distribuyen los contratos y servicios de transporte de carga, especialmente en proyectos que están generando una mayor demanda en la región. Según dijo, la intención es que la participación de los transportistas se dé de forma equitativa y que los prestadores locales que operan en el estado sean regularizados.
De acuerdo con la funcionaria, también se busca que los vehículos y operadores foráneos que no correspondan a la zona regresen a su lugar de origen, con el fin de evitar prácticas que alteren la competencia entre quienes trabajan en Quintana Roo. El planteamiento forma parte de una estrategia para reducir tensiones entre los distintos grupos del sector y dar mayor certidumbre a la actividad.
Operativos para controlar velocidad en la vía Tulum-Playa del Carmen
Otro de los temas abordados por las autoridades es el flujo vehicular en la carretera que une Tulum con Playa del Carmen, donde continúan trabajos de rehabilitación y revestimiento, al tiempo que aumenta el tránsito por la zona. Para ello, la Guardia Nacional ha implementado operativos tipo “carrusel” con el propósito de moderar la velocidad de los automovilistas y disminuir el riesgo de accidentes.
Torres Gómez aclaró que estas acciones no tienen como finalidad aplicar multas, sino mantener el control del tránsito en un tramo donde hay maquinaria, obras en proceso y condiciones que exigen mayor precaución. Indicó que los operativos se desarrollan prácticamente desde el Aeropuerto Internacional de Tulum hasta Playa del Carmen.
Las autoridades han insistido en que el respeto a los límites de velocidad es clave para proteger tanto a conductores como a trabajadores de las obras. En ese contexto, también pidieron a los automovilistas atender las indicaciones viales y mantenerse atentos a los señalamientos colocados en la zona.
Llamado a la prevención
Además del control de velocidad, la secretaria de Gobierno pidió a los conductores usar el cinturón de seguridad, al advertir que no hacerlo puede agravar las consecuencias de un percance. El llamado se suma a las medidas implementadas para disminuir incidentes en una carretera que presenta una mayor carga vehicular por el desarrollo de infraestructura en la región.
Mientras continúan las reuniones con los sectores involucrados, el gobierno estatal busca avanzar en un esquema de operación más ordenado para el transporte y, al mismo tiempo, reducir los riesgos viales en uno de los tramos más transitados del corredor turístico y logístico del centro de Quintana Roo.
Conclusión
El gobierno de Quintana Roo intenta contener dos frentes al mismo tiempo: los desacuerdos entre transportistas y el riesgo vial en la carretera Tulum-Playa del Carmen. La apuesta es combinar diálogo, regularización y medidas de control para mantener la actividad en marcha sin elevar la conflictividad ni la posibilidad de accidentes.

