La Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC) en Quintana Roo descartó que exista un escenario de cierres de hoteles en el estado, pese a la percepción de menor actividad en algunos complejos turísticos. Según el sindicato, las áreas con operación reducida responden principalmente a procesos de remodelación y modernización que se realizan por etapas.
El secretario general de la organización en la entidad, Martín de la Cruz Gómez, afirmó que los hoteles que hoy muestran espacios fuera de servicio no están bajando la cortina de manera definitiva, sino que ajustan su operación mientras se ejecutan trabajos de renovación. Mencionó como ejemplo proyectos en la zona de Playacar, donde se desarrollan intervenciones en propiedades de cadenas como Iberostar y Río.
Reacomodos laborales y operación parcial
De la Cruz Gómez explicó que las obras han permitido mantener el empleo, ya que parte del personal fue reubicado temporalmente en otros hoteles del mismo grupo, mientras que algunos trabajadores aprovecharon para tomar vacaciones. A su juicio, la imagen de áreas cerradas puede generar preocupación entre visitantes y empleados, pero se trata de ajustes transitorios con miras a la próxima temporada alta.
El dirigente sindical subrayó que, en la mayoría de los casos, las remodelaciones no implican la suspensión total de servicios, sino una operación parcial para no frenar por completo la actividad. Añadió que en el sector turístico siguen observándose inversiones, entre ellas nuevos desarrollos en zonas como Garza Blanca, lo que consideró una señal de que el destino mantiene dinamismo aun en un periodo de menor ocupación.
La temporada baja impacta la ocupación
La organización sindical reconoció que la hotelería en Quintana Roo atraviesa semanas complicadas por la temporada baja, con variaciones marcadas en los niveles de ocupación. En ese contexto, algunos centros de hospedaje han otorgado permisos a sus trabajadores y valoran aplicar los llamados días solidarios para enfrentar la menor demanda.
No obstante, la CROC señaló que cualquier medida de ese tipo debe acordarse con los trabajadores, tanto sindicalizados como no sindicalizados. De la Cruz Gómez sostuvo que la ocupación no se ha mantenido estable, sino que alterna caídas importantes con repuntes posteriores, en parte por factores climáticos que llevan a muchos turistas a cambiar o cancelar sus viajes ante pronósticos de lluvia o fenómenos meteorológicos.
Aun con esas oscilaciones, el dirigente afirmó que el balance mensual sigue siendo favorable para la actividad hotelera en el estado.
La fuerza laboral del turismo en el estado
Además de referirse a la operación de los hoteles, De la Cruz Gómez destacó el peso del empleo turístico en Quintana Roo. Calculó que entre la Riviera Maya, Cancún y otras zonas de la entidad hay entre 180 mil y 200 mil trabajadores vinculados al sector.
Con esa cifra como referencia, insistió en que cualquier ajuste temporal en periodos de menor demanda debe construirse mediante acuerdos entre empresas y personal, con el objetivo de preservar las fuentes de trabajo y respetar los derechos laborales. Para la CROC, el panorama actual no apunta a cierres generalizados, sino a un proceso de actualización de la infraestructura hotelera que coincide con la temporada baja.
Conclusión
La CROC sostiene que el sector hotelero en Quintana Roo no enfrenta cierres masivos, sino una etapa de remodelaciones y ajustes propios de la temporada baja, con el empleo aún en operación mediante acuerdos entre empresas y trabajadores.

