Quintana Roo dio un nuevo paso para consolidarse como uno de los destinos más competitivos en turismo de romance tras la firma de un pacto entre autoridades, empresarios y representantes de la industria de bodas. El acuerdo busca coordinar esfuerzos para profesionalizar el sector, mejorar la promoción del destino y traducir esa colaboración en resultados económicos medibles para el estado.
La firma se realizó durante el quinto Summit de Asociaciones de Bodas del Caribe Mexicano, celebrado en Cancún, donde participaron asociaciones, hoteles, wedding planners, proveedores, universidades y organismos empresariales. El encuentro reunió a distintos actores vinculados con bodas y eventos, con el objetivo de ordenar una estrategia común para la región.
De estrategias aisladas a trabajo coordinado
De acuerdo con las participantes, el pacto pretende dejar atrás esfuerzos dispersos y avanzar hacia una agenda compartida entre destinos del Caribe mexicano. Patricia Lizarraga, directora de ventas y bodas en el hotel Nizuc, señaló que el documento formaliza la intención de trabajar de manera conjunta y con metas concretas.
Entre las líneas de acción definidas están la profesionalización, la promoción del destino, la vinculación de negocios y la innovación. La meta de fondo es pasar de un modelo centrado en el volumen de visitantes a otro que privilegie el valor económico, con mayor estadía promedio y mayor gasto por parte de los turistas.
Impacto económico para la región
Las autoridades y representantes del sector estiman que el turismo de romance puede detonar beneficios para actividades como hospedaje, restaurantes, transporte y servicios de decoración. Durante el encuentro se mencionó una proyección de 150 mil bodas para el próximo año, una cifra que refleja el tamaño del mercado que busca consolidarse en Quintana Roo.
Además, el segmento de eventos internacionales se perfila como especialmente rentable, al considerar gastos de hasta mil 500 dólares por invitado, de acuerdo con los datos expuestos en la reunión. Bajo ese contexto, el romance se mantiene como uno de los motores más relevantes para la economía turística de la entidad.
Una estrategia compartida entre destinos
El pacto fue firmado por representantes de distintos municipios y sectores, entre ellos María de los Ángeles Briseño Suárez, de la Secretaría de Turismo de Playa del Carmen; Haydee Hernández Pastrana, directora de turismo en Tulum; Juan Pablo de Zulueta, titular de turismo en Benito Juárez; y Viviana Salgado, del Club de Bodas, entre otros participantes.
Briseño Suárez subrayó la necesidad de que los destinos del Caribe mexicano trabajen de manera conjunta y no por separado, al considerar que el crecimiento de uno beneficia al resto de la región. La premisa, planteada durante el summit, es fortalecer la coordinación entre Cancún, Playa del Carmen, Tulum y otros puntos turísticos del estado.
Con este acuerdo, Quintana Roo busca afianzar una cadena de valor que conecte a empresas, autoridades y prestadores de servicios en torno a un nicho que combina turismo, eventos y derrama económica. La apuesta ahora será convertir los compromisos firmados en acciones sostenidas y verificables.
Conclusión
Quintana Roo apuesta por convertir el turismo de romance en una estrategia de desarrollo más articulada, con cooperación entre destinos y una visión enfocada en mayor valor económico para la región.

