Un juez federal desechó el amparo promovido contra la carretera que avanza sobre la zona de Sac Actun, en Tulum, sin pronunciarse sobre el fondo del caso. Con esa decisión, el litigio terminó por una vía procesal, pero la exención ambiental que permitió seguir con la obra permanece vigente.
La impugnación fue presentada por Elijo por el Clima, una asociación civil vinculada con el colectivo ambiental Sélvame MX. De acuerdo con el expediente citado por la cobertura original, el recurso se dirigió contra el documento mediante el cual la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) liberó al proyecto de presentar una manifestación de impacto ambiental.
El caso giraba alrededor de una obra identificada por el gobierno federal como Camino Jacinto Pat. Las organizaciones que lo cuestionan sostienen que el trazo cruza una zona sensible del sistema Sac Actun, un conjunto de cuevas inundadas y cenotes que forma parte del acuífero de la región. Según su planteamiento, el proyecto pone en riesgo la superficie y, sobre todo, el subsuelo que abastece de agua a la costa de Quintana Roo.
Qué resolvió el juez
La determinación judicial no validó la exención ambiental ni la declaró ilegal. En cambio, cerró el procedimiento sin analizar si la resolución de Semarnat fue correcta. En términos prácticos, eso deja sin resolver la discusión de fondo sobre si la obra debió someterse a evaluación de impacto ambiental.
La diferencia no es menor: al no existir un pronunciamiento de fondo, el documento impugnado sigue surtiendo efectos. Para los promoventes, eso equivale a una derrota temporal; para el tribunal, se trató de una salida procesal que no abordó el contenido de la autorización.
La vía legal sigue abierta
Elijo por el Clima todavía puede presentar un recurso de revisión ante un tribunal colegiado. Ese órgano deberá decidir primero si admite la impugnación y después si confirma o revoca la resolución del juez que cerró el caso.
Sin embargo, incluso si se interpone ese recurso, la carretera no se detiene automáticamente. Durante el proceso, las solicitudes de suspensión fueron negadas, según el expediente mencionado. En consecuencia, los trabajos no quedaron paralizados por orden judicial.
El conflicto ambiental detrás del proyecto
Las organizaciones que se oponen a la obra afirman que el trazo no corresponde a una simple rehabilitación de camino rural, como se habría argumentado para obtener la exención, sino a una apertura nueva sobre selva en pie. También cuestionan las dimensiones del proyecto y aseguran que supera los parámetros que justificarían ese tipo de autorización.
Además, sostienen que la ruta afecta áreas cercanas a puntos de alto valor ambiental y científico, como Hoyo Negro y el cenote Otoch Há. Sac Actun es un sistema ampliamente conectado bajo tierra, con cientos de cenotes y más de 360 kilómetros de pasajes mapeados, por lo que cualquier compactación del terreno en superficie genera preocupación entre los grupos ambientalistas.
De acuerdo con la información reportada, la obra ya había sido señalada por autoridades ambientales en una etapa anterior, cuando Profepa colocó sellos de clausura. No obstante, el proyecto volvió a avanzar más tarde y continúa generando fricción entre autoridades, organizaciones civiles y defensores del territorio.
Por ahora, el punto central sigue sin resolverse en tribunales: si la carretera sobre el acuífero de Sac Actun debió o no contar con una manifestación de impacto ambiental antes de seguir adelante.
Conclusión
El fallo cierra una etapa del litigio, pero no responde la pregunta de fondo. La disputa por la carretera sobre Sac Actun continúa abierta en el terreno jurídico y con la obra aún en marcha.

