Quintana Roo ya retiró más de 105,000 toneladas de sargazo de sus aguas y playas en lo que va del año, una cifra que supera el máximo registrado en toda la temporada anterior y confirma la magnitud del fenómeno en el Caribe mexicano.
El dato, difundido esta semana con base en reportes oficiales, refleja una temporada especialmente intensa, aunque no homogénea. Mientras algunos tramos del litoral muestran mejores condiciones, otros continúan con arribazones severas, en especial en la zona sur del estado, donde Tulum y Mahahual siguen concentrando buena parte de la presión.
Un récord que llegó antes de que termine la temporada
De acuerdo con la información estatal, el volumen de sargazo recolectado ya rebasó el registro del año pasado, que había sido de 92,783 toneladas. La nueva marca se alcanzó antes de mediados de agosto, cuando la temporada todavía no concluye.
Sin embargo, no todas las autoridades manejan la misma cifra. El gobierno de Quintana Roo reportó 104,700 toneladas retiradas entre mar y playa. Aunque los conteos difieren, ambos coinciden en algo: por primera vez se rebasó con amplitud la barrera de las 100,000 toneladas.
El panorama en la costa no es uniforme
La Red de Monitoreo de Sargazo en Quintana Roo advierte que la tendencia general bajó, pero sigue siendo irregular. Su director, Esteban Amaro Mauricio, señaló que la situación cambia semana a semana y que, mientras algunas playas del norte han mejorado, el sur mantiene los mayores acumulados.
En su reporte más reciente, citado por La Jornada, la zona norte del estado registró 22 playas en rojo, 17 en naranja, 13 en amarillo, 45 en verde y tres libres de sargazo. En el sur, en cambio, las 30 playas que estaban en rojo hace dos semanas seguían en esa misma categoría. Además, había dos en naranja, tres en amarillo, tres en verde y dos limpias.
En esa escala, el color rojo indica una llegada excesiva de sargazo. Para quienes planean visitar la costa, eso significa que la experiencia puede cambiar de un día a otro, incluso en una misma ciudad.
Más barreras, más limpieza y más presión
Las labores de contención también han enfrentado dificultades. El gobierno estatal informó que operaban 9,450 metros de barreras anti-sargazo en Puerto Morelos, Playa del Carmen, Tulum y Mahahual, dentro de un plan más amplio de 16,030 metros para esta temporada. Parte de esa infraestructura resultó dañada por el oleaje en zonas como Cancún y Playa del Carmen.
Las autoridades han reiterado que el aumento en la cantidad recolectada no necesariamente significa que haya más alga en el mar, sino que también puede responder a una mayor capacidad de recolección. La coordinación entre la Marina, el estado y los municipios ha ampliado el volumen que puede ser sacado del agua y de la costa.
Qué explica el fenómeno
Especialistas vinculan el sargazo con corrientes oceánicas cargadas de nutrientes, especialmente nitrógeno y fósforo, en buena medida asociados con fertilizantes agrícolas, además de cambios en las condiciones del mar. La secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Alicia Bárcena, dijo este mes que circulan diariamente alrededor de 90,538 toneladas de sargazo por el Caribe mexicano, una cantidad que supera por mucho el promedio histórico.
Una fracción de ese volumen termina en las playas de Quintana Roo, donde el problema no es solo visual: al descomponerse, el sargazo libera sulfuro de hidrógeno, un gas que irrita las vías respiratorias y afecta la estancia de residentes y turistas.
La temporada aún no termina
Las proyecciones oficiales siguen ajustándose. En semanas previas se estimaba que podrían llegar unas 119,000 toneladas a la costa durante 2026, pero reportes recientes elevan ese cálculo a un mínimo de 130,000 toneladas. Si esa cifra se confirma, todavía faltaría por arribar una parte importante del material esperado.
Amaro Mauricio considera que el final de la temporada podría llegar entre inicios y mediados de octubre, aunque admite que el pronóstico sigue siendo incierto. En el corto plazo, la evolución dependerá del clima, de la intensidad del oleaje y de posibles tormentas que empujen el alga mar adentro.
Por ahora, la recomendación para quienes visitan Tulum y otras playas de la Riviera Maya sigue siendo la misma: revisar el monitoreo diario antes de salir al mar, porque el estado de la costa puede cambiar con rapidez.
Conclusión
Quintana Roo enfrenta una temporada de sargazo de proporciones históricas, con un retiro que ya superó el récord del año anterior. Aunque algunas playas muestran mejoría, Tulum y el sur del estado siguen bajo presión y dependerán de las próximas semanas para saber si el mar da una tregua.

