El hotel Maya Tulum By G Hotels, ubicado en la zona costera de Tulum, figura como “cerrado permanentemente” en Google, mientras una revisión periodística y un reportaje de El País describen un inmueble vacío, con mobiliario abandonado y acumulación de sargazo frente a la playa.
La ficha del establecimiento, consultada el 26 de octubre de 2026, señala el cierre definitivo del negocio. Además, al momento de esta revisión, ya no aparecían disponibles las reservaciones de hospedaje en línea y la cuenta de Instagram del hotel no era accesible. Sin embargo, no se localizó un comunicado público de la empresa que explique desde cuándo dejó de operar ni cuáles fueron las razones del cierre.
Qué muestran las revisiones recientes
El hotel se encuentra en el kilómetro 5 de la carretera Tulum-Boca Paila y en su oferta turística incluía hospedaje frente al mar, restaurante y club de playa, entre otros servicios. De acuerdo con el reportaje publicado el 25 de octubre, en un recorrido realizado por El País el complejo ya no presentaba actividad turística visible.
El mismo texto indica que, en octubre de 2025, el lugar todavía recibía huéspedes, aunque con una ocupación reducida. Un año después, el contraste era evidente: camastros, mesas y sillas permanecían sin uso dentro de las instalaciones, mientras la franja de playa mostraba acumulación de sargazo sin labores visibles de limpieza frente a la propiedad.
Estas imágenes contrastan con la imagen de un alojamiento que antes promocionaba habitaciones y cabañas junto al mar. Por ahora, tampoco hay confirmación de una posible reapertura, cambio de administración o modificación del concepto del negocio.
Un cierre que refleja el deterioro del mercado turístico local
El caso de Maya Tulum se conoce en un momento complicado para la industria turística de Tulum. Entre los factores señalados por distintos actores del sector están la disminución de visitantes, los problemas de conectividad aérea, los precios altos y la presencia de sargazo en la costa.
La caída del flujo turístico ha impactado no solo a los hoteles, sino también a restaurantes, comercios y trabajadores que dependen de la actividad en la zona. En ese contexto, diversos negocios han cerrado y otros han ajustado operaciones o reducido jornadas laborales.
La situación del hotel, sumada a otros casos de baja ocupación reportados en meses recientes, muestra la presión que atraviesa el destino mientras autoridades y empresarios buscan recuperar visitantes de cara a la temporada de fin de año.
Por ahora, el cierre que refleja la ficha digital del hotel y lo observado en sitio dejan una certeza parcial: Maya Tulum By G Hotels ya no opera como antes, aunque aún no hay una versión oficial que detalle el motivo ni el destino final de la marca.
Conclusión
El caso de Maya Tulum By G Hotels se suma a las señales de tensión en la actividad turística de Tulum. Mientras no exista una postura oficial de la empresa, lo único verificable es que el negocio aparece como cerrado y que sus instalaciones muestran signos claros de abandono.

