Quintana Roo estima concluir el segundo semestre de 2026 con un flujo cercano a 10 millones de turistas, impulsado por un último trimestre que, de acuerdo con la Secretaría de Turismo estatal, apunta a ser positivo en ocupación hotelera y llegada de visitantes.
El secretario de Turismo de la entidad, Bernardo Cueto Riestra, explicó que la expectativa se sustenta en el comportamiento favorable del cierre de año y en la intención de mantener el dinamismo del principal motor económico del estado. La meta, dijo, es conservar la tendencia de crecimiento y acercarse nuevamente a los niveles históricos que ha alcanzado este destino del Caribe mexicano.
Cueto Riestra aclaró que las cifras turísticas deben analizarse con cuidado, porque no solo incluyen a quienes pernoctan en el estado, sino también a los visitantes que llegan bajo otras modalidades. Bajo esa lectura más amplia, señaló que el año pasado Quintana Roo registró cerca de 20 millones de turistas de pernocta y casi 8 millones de visitantes, para un flujo total aproximado de 28 millones de personas.
Con base en ese volumen, el funcionario subrayó que la entidad se mantiene entre los destinos con mayor recepción de viajeros a escala internacional, y que esa posición también implica un reto permanente para conservar la competitividad.
En ese sentido, el objetivo para 2026 es volver a alcanzar los 20 millones de turistas de pernocta. Sin embargo, el secretario afirmó que, si esa meta no se cumple, la prioridad será consolidar los avances logrados durante el año y sostener un crecimiento ordenado.
La estrategia, añadió, no se centra únicamente en aumentar el número de llegadas, sino en asegurar que el desarrollo turístico genere beneficios más amplios para la población. Para ello, destacó la coordinación con el sector empresarial y la industria turística, con la idea de fortalecer un modelo que permita una prosperidad compartida.
El planteamiento de la administración estatal es que el crecimiento del sector venga acompañado de orden, planeación y capacidad para responder a la demanda de servicios, infraestructura y atención al visitante. En palabras del funcionario, el reto no es solo mantener el flujo turístico, sino hacerlo de manera que el avance de la actividad se traduzca en beneficios sostenibles para Quintana Roo.
La expectativa de cerrar el segundo semestre con 10 millones de turistas confirma el peso de la actividad turística en la economía estatal y la relevancia de los últimos meses del año, que suelen definir buena parte del balance anual del destino.
Conclusión
Quintana Roo encara el cierre de 2026 con una expectativa positiva para su sector turístico, pero con el énfasis puesto en sostener el crecimiento sin perder orden ni competitividad, de modo que la actividad siga aportando beneficios económicos y sociales al estado.

