Un empresario y estilista de Tulum presentó una denuncia formal ante la Fiscalía General del Estado de Quintana Roo al señalar que, durante aproximadamente un año, fue presuntamente extorsionado por personas que se hacían pasar por inspectores municipales.
De acuerdo con su testimonio, los individuos acudían a su negocio identificándose como empleados de la Dirección de Fiscalización del Ayuntamiento de Tulum y le exigían pagos periódicos. El denunciante, Carlos Hernández, afirmó que entregó alrededor de 2,500 pesos al mes durante varios meses, bajo amenazas e intimidación.
Señala amenazas y posible uso indebido de cargos
Hernández sostuvo que, al intentar verificar quiénes eran realmente las personas involucradas, supo que algunos habrían sido dados de baja del área de Fiscalización meses antes. Sin embargo, según su versión, las exigencias de dinero continuaron aun después de esa salida.
El denunciante cuestionó además que no exista una comunicación pública más clara cuando personal de inspección es separado de su cargo, porque —dijo— eso permite que terceros sigan usando la apariencia de autoridad para acercarse a comerciantes y presionarlos.
También aseguró que al menos una de las personas señaladas todavía trabajaba para el gobierno municipal cuando ocurrieron los hechos. Añadió que recientemente le pidió un recibo por uno de los pagos realizados, pero que la persona se negó a entregarlo.
La intimidación habría alcanzado a su familia
Según su relato, el caso no se limitó a exigencias económicas. Hernández afirmó que una de las personas que identifica como implicadas amenazó de forma grave a su tía, situación que consideró especialmente delicada por la presencia de menores en su entorno familiar.
El comerciante pidió a otros posibles afectados que presenten denuncias y aporten pruebas si enfrentaron situaciones similares, con el objetivo de facilitar las investigaciones. También insistió en que el silencio suele favorecer a quienes abusan de la confianza de los negocios locales.
Revisión interna y medidas de protección
Horas después de presentar la denuncia, Hernández publicó un mensaje en redes sociales en el que agradeció al director de Fiscalización, Sergio Canto, por atender el caso y revisar los señalamientos relacionados con ex empleados del área. En esa revisión, dijo, también se detectó a una persona que seguía en funciones y fue separada de inmediato.
El denunciante añadió que la Fiscalía estatal le otorgó medidas de protección. Hasta el momento, con la información disponible, el caso se encuentra en etapa de denuncia y revisión de los señalamientos expuestos por el comerciante.
Hernández cerró con un llamado a no normalizar este tipo de prácticas. Recordó que detrás de cada negocio hay una familia que depende de él y afirmó que quienes trabajan de forma honesta no deberían enfrentar amenazas para sostener su actividad.
Conclusión
El caso quedó en manos de la Fiscalía, mientras el denunciante llamó a otros posibles afectados a denunciar para evitar que este tipo de presuntas extorsiones siga afectando a comerciantes de Tulum.

