Tulum empieza a ver una mejora visible en sus playas después de meses de acumulación de sargazo. Autoridades municipales señalan que el agua volvió a verse más clara en zonas como Playa Paraíso, en un momento en el que la limpieza continúa y parte de la franja hotelera permanece cerrada.
De acuerdo con la Zona Federal Marítimo Terrestre (ZOFEMAT), la temporada de macroalga comenzó antes de lo habitual y mantuvo presión sobre la costa durante buena parte del año. El descenso reciente en la llegada del sargazo coincide con el tramo final de la temporada, que suele empezar a ceder entre septiembre y octubre, según los monitoreos regionales.
Más de 5,600 toneladas retiradas en lo que va del año
David Buchanan García, titular de ZOFEMAT en Tulum, informó que el municipio ha retirado más de 5,600 toneladas de sargazo en 2026. La cifra supera el total registrado en todo 2025, cuando la limpieza municipal rebasó las 5,000 toneladas.
El funcionario había advertido en marzo que este año podía duplicar el récord anterior, debido a que el arribo de algas se adelantó varios meses respecto al calendario habitual. Aunque la proyección más alta era de hasta 10,000 toneladas, el acumulado actual se mantiene por encima de la mitad de esa estimación, con varias semanas de temporada todavía por delante.
También importa el ritmo de la limpieza. Hasta mediados de julio, las brigadas habían retirado más de 2,800 toneladas; en apenas siete semanas, esa cantidad se duplicó. Aun así, las autoridades recuerdan que el conteo oficial solo incluye lo que recogen las cuadrillas municipales, no lo que limpian hoteles, prestadores de servicios privados o brigadas dentro del Parque del Jaguar.
La limpieza continúa, pero con criterios para evitar daños
Las labores no se han detenido pese a la disminución del sargazo. En la operación participan dependencias de los tres niveles de gobierno, la Secretaría de Marina, ZOFEMAT y proveedores privados. El objetivo es evitar que nuevas acumulaciones se asienten sobre la arena y compliquen el acceso a la costa.
Buchanan García ha insistido en que la forma de retirar la macroalga es tan importante como la cantidad recolectada. Por eso, las autoridades han evitado el uso de maquinaria pesada en la franja de playa, al considerar que una limpieza agresiva puede acelerar la erosión. También han advertido sobre el manejo final del residuo, ya que su descomposición puede generar lixiviados con impacto en el acuífero, la vegetación y la fauna costera.
Recuperación desigual y efecto limitado en el turismo
La mejora no se percibe igual en todo el litoral. Mientras algunos puntos muestran agua más transparente, otros todavía conservan un tono marrón asociado a la macroalga. Esa diferencia ha llevado a algunos operadores a pedir refuerzos de limpieza marina en zonas más alejadas de la orilla.
En el sector turístico, la recuperación visual todavía no se traduce en una reactivación sólida. Sonia Fraide, empresaria dedicada al alquiler de equipo en la zona, afirmó que su negocio opera alrededor del 20% de su capacidad habitual, afectado por la baja demanda y por el cierre temporal de hoteles sobre la franja costera. Algunos de esos establecimientos planean reabrir hasta octubre.
Ese desfase resume el momento de Tulum: el mar comienza a despejarse cuando la ocupación todavía no responde. Las autoridades esperan que el monitoreo y la limpieza sigan durante las próximas semanas, mientras el destino intenta cerrar la temporada con menos presión ambiental y con una recuperación turística aún por confirmarse.
Conclusión
Tulum vive una mejoría visible en su costa, pero la normalización no es completa. El descenso del sargazo ayuda a recuperar la imagen de las playas, aunque la actividad turística aún enfrenta el arrastre de meses complicados y un cierre de temporada que sigue en desarrollo.

