En Tulum, habitantes de distintas zonas han comenzado a exigir una respuesta más firme de las autoridades ante el aumento de motocicletas con escapes modificados, una práctica que, aseguran, ha intensificado el ruido en calles y avenidas, además de elevar riesgos viales.
La preocupación no se limita a la contaminación auditiva. Vecinos consultados señalan que el crecimiento acelerado del parque de motos en el municipio también ha traído conductas peligrosas, como arrancones, maniobras indebidas y vehículos que no siempre cumplen con la normativa de circulación y seguridad.
Ruido, tránsito y seguridad, las principales quejas
Mariano Sosa Dorantes, residente de la localidad, sostuvo que el problema debe atenderse con reglas más claras y vigilancia constante. A su juicio, el municipio necesita medidas específicas para motocicletas que contemplen no solo el nivel de ruido, sino también su circulación y el cumplimiento de disposiciones de tránsito.
El vecino advirtió además que las motos representan un riesgo para peatones y automovilistas, en especial en cruces donde no hay semáforos o control suficiente del tráfico. También planteó que se intensifiquen los patrullajes para reducir accidentes frecuentes.
Otro punto de preocupación es el aumento de talleres dedicados a reparar y modificar motocicletas, un fenómeno que los residentes vinculan con la expansión de este tipo de vehículos en Tulum. Según esta visión, la facilidad para adquirir una moto ha impulsado su uso, pero sin una supervisión proporcional por parte de la autoridad.
Vecinos reclaman continuidad en los operativos
Eduardo Cruz recordó que hace algunos meses se realizaron operativos contra motocicletas con escapes excesivamente ruidosos y que incluso se advirtió a los propietarios sobre posibles sanciones. Sin embargo, consideró que la aplicación de esas medidas no ha sido sostenida.
Para los residentes, la falta de constancia debilita cualquier reglamento. Si las normas existen pero no se supervisan, dijeron, su efecto real termina siendo limitado. Por ello insisten en que el gobierno municipal mantenga inspecciones y haga valer las disposiciones ya vigentes.
Las demandas de los habitantes de Tulum se concentran en tres frentes: menos ruido, más control vial y mayor presencia de autoridad en las calles. En un contexto de crecimiento acelerado del uso de motocicletas, la petición vecinal apunta a prevenir conflictos cotidianos y reducir el riesgo de accidentes.
Hasta ahora, el reclamo común entre los vecinos es claro: no se trata de prohibir el uso de motocicletas, sino de establecer y hacer cumplir reglas que permitan una convivencia urbana más segura y ordenada.
Conclusión
El malestar vecinal en Tulum refleja una demanda por mayor orden y supervisión en el uso de motocicletas. Los habitantes piden que las reglas existentes se apliquen de forma constante para reducir el ruido y los riesgos en la vía pública.

