La diabetes es una de las principales causas de muerte en el mundo, y en México, ocupa el segundo lugar, solo detrás de las afecciones cardiovasculares, que a menudo están relacionadas con esta enfermedad. En el Día Mundial de la Diabetes, es crucial reflexionar sobre cómo podemos prevenir y manejar este padecimiento a través de hábitos saludables.
En México, cerca del 18.3% de la población mayor de 20 años padece diabetes, lo que representa alrededor de 14.6 millones de personas. A pesar de los avances en salud, la diabetes sigue siendo un problema creciente, especialmente en comunidades rurales y de bajos recursos, donde la falta de acceso a una alimentación adecuada y a servicios de salud contribuye al incremento de la enfermedad.
La diabetes, definida por la Organización Mundial de la Salud como una enfermedad metabólica crónica que eleva los niveles de glucosa en sangre, puede tener efectos devastadores en órganos como el corazón, los riñones y los nervios. Afortunadamente, con hábitos adecuados, como una alimentación balanceada, la práctica de ejercicio regular y el control del sobrepeso, es posible prevenir o retrasar su aparición.
El IMSS ha intensificado esfuerzos con protocolos de atención integral para asegurar diagnósticos oportunos, tratamientos adecuados y seguimiento de los pacientes. Sin embargo, la prevención depende de un compromiso colectivo. La tarea no solo es del sector salud, sino de todos, para crear un entorno que promueva la salud y el bienestar.
Si bien no se conocen con certeza todas las causas de la diabetes, existen factores de riesgo bien documentados, como la obesidad, la hipertensión y una dieta rica en azúcares y grasas saturadas. La reflexión de hoy nos invita a actuar: un mundo sin diabetes no es solo un sueño, es una promesa que podemos cumplir si adoptamos una vida más saludable y responsable.


