Tulum, Quintana Roo, reporta una temporada positiva para la conservación de tortugas marinas: hasta ahora se han registrado más de 6,000 nidos en sus playas. Sin embargo, voluntarios y brigadas de monitoreo alertan que el mobiliario dejado durante la noche por algunos negocios turísticos sigue representando un riesgo para las crías y para las hembras que salen a anidar.
Predomina la tortuga verde
De acuerdo con el campamento tortuguero de Punta Piedra, la especie con mayor presencia en esta temporada es la tortuga verde (Chelonia mydas), seguida por la caguama (Caretta caretta). Hasta el momento no se han detectado nidos de tortuga laúd (Dermochelys coriacea).
Las labores de vigilancia comenzaron en abril y la temporada oficial arrancó el 3 de mayo. Desde entonces, los equipos han recorrido el litoral entre Punta Piedra y Playa Maya Tulum para localizar nuevos nidos y dar seguimiento al proceso de eclosión. El operativo continuará hasta finales de noviembre.
Menos depredación, más presión en la arena
Los voluntarios reportan que la depredación por fauna silvestre y perros ha sido baja, lo que ha favorecido la protección de los nidos. Aun así, consideran que el principal problema en este momento es la presencia de sillas, camastros, sombrillas y otros objetos que permanecen sobre la arena fuera del horario permitido.
Estos elementos pueden bloquear el paso de las hembras cuando buscan un sitio para depositar sus huevos y también dificultar el recorrido de las crías hacia el mar. Según los brigadistas, cualquier obstáculo en la playa aumenta el riesgo de desorientación y reduce las probabilidades de supervivencia de las tortugas recién nacidas.
Un llamado a prestadores y visitantes
El personal de monitoreo pidió a hoteles, prestadores de servicios turísticos y visitantes retirar el mobiliario al término de cada jornada, evitar dejar residuos en la franja costera y respetar las zonas destinadas al anidamiento.
Si bien la cifra de más de 6,000 nidos refleja avances en la protección de esta especie en Tulum, los voluntarios subrayan que la conservación no depende solo de la vigilancia en los campamentos, sino también de la conducta diaria en la playa. Con unas seis semanas de actividad por delante, insistieron en que mantener la costa libre de obstáculos es clave para que las crías puedan llegar al agua con mayores posibilidades de sobrevivir.
Conclusión
La temporada muestra resultados favorables para la anidación en Tulum, pero los voluntarios insisten en que la protección real depende también de dejar las playas libres de obstáculos y respetar las zonas de anidamiento.

