La carrera por la presidencia municipal de Tulum comenzó a tomar forma dentro de Morena con un movimiento que no pasa inadvertido: Jorge Portilla Mánica, quien compitió contra ese partido en 2024, se registró el 10 de octubre para participar en el proceso interno que definirá la estructura municipal rumbo a 2027.
El trámite no equivale todavía a una candidatura. Se trata de la inscripción para la Coordinación Municipal de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional, un cargo partidista que Morena utiliza para organizar su presencia territorial antes de la definición electoral. La convocatoria nacional abrió el 8 de octubre y cerrará el 18 del mismo mes.
Un paso interno, no una postulación formal
De acuerdo con las reglas difundidas por el partido, quienes se inscriben a estas coordinaciones compiten primero por un espacio interno. Después, la Comisión Nacional de Elecciones revisa los perfiles y, en caso de varias opciones viables, puede recurrir a encuestas para decidir. La lista final debe quedar aprobada a más tardar el 31 de diciembre.
En ese marco, Portilla dijo que su decisión no representa un inicio improvisado, sino una continuidad de su trayectoria política. También señaló que Tulum requiere una nueva etapa y colocó en el centro de su discurso la idea de que las decisiones públicas deben responder al interés de la población.
Regreso a Morena después de competir por otro partido
El movimiento tiene peso político porque Portilla ya había formado parte de Morena antes de pasar a Movimiento Ciudadano. Con esa fuerza contendió en 2024 por la alcaldía de Tulum, elección en la que perdió frente a Diego Castañón Trejo, actual presidente municipal, quien gobernará hasta 2027.
Más tarde, el 25 de junio, Portilla renunció a Movimiento Ciudadano. En su salida argumentó diferencias con la estrategia de alianzas del partido y sostuvo que Tulum necesita una visión más amplia para construir acuerdos. Después de dejar esa militancia, permaneció en el cabildo como independiente.
El 2 de octubre acudió al aniversario de Morena en Quintana Roo, acompañado por el coordinador estatal Eugenio Segura, y ocho días después formalizó su registro. Ese trayecto confirma que su retorno al partido no fue improvisado, sino parte de un reacomodo político que venía perfilándose desde meses atrás.
La regla de género, el otro factor en juego
El proceso interno no depende solo de los nombres. Morena deberá respetar la paridad de género en la distribución de candidaturas por municipio, aunque todavía no ha informado qué ayuntamientos quedarán reservados para mujeres. Ese punto es relevante porque podría limitar la participación de aspirantes varones en ciertas demarcaciones, incluido Tulum.
Además, la convocatoria establece requisitos documentales y restricciones para personas con sentencias firmes por violencia de género, delitos sexuales, corrupción u otras faltas graves. También prevé que quienes ocupan cargos públicos se separen de sus funciones al registrarse, salvo algunas excepciones previstas en las propias reglas.
Lo que sigue para Tulum
La definición de Morena será clave para el escenario de 2027 en Tulum, municipio que el partido gobierna actualmente. La elección en Quintana Roo está programada para el 6 de junio de ese año y renovará 169 cargos, entre ellos la gubernatura, diputaciones y ayuntamientos.
Por ahora, la atención está puesta en dos fechas: el cierre de registros del 18 de octubre y la publicación de la lista aprobada antes de finalizar diciembre. Entre ambas, la incógnita central sigue abierta: si Tulum será uno de los municipios asignados a una mujer o si Portilla podrá avanzar en la ruta interna que él mismo decidió retomar.
Conclusión
El registro de Portilla reactivó la disputa interna por Tulum dentro de Morena, pero el desenlace dependerá de la revisión partidista, de la regla de paridad y de la lista final que el partido debe dar a conocer antes de terminar el año.

