Desde Tulum, la escritora y profesora de yoga Joanne Fanny Barry dio por concluida una de sus apuestas literarias más personales: la trilogía de Eco Woman, una saga de superheroína vinculada a la protección del medio ambiente, la integridad y la capacidad de recuperarse después de la crisis.
El libro final, Eco Woman: Resolution, fue publicado el 18 de agosto por Blue Heron Book Works y completa una serie que comenzó con The Transformation y siguió con Initiation. La obra puede encontrarse en Amazon y Bookshop.org, de acuerdo con la información del sello editorial.
Una heroína nacida de su experiencia profesional
Barry contó que la idea de la serie surgió mientras trabajaba en un sitio de rehabilitación de desechos peligrosos en Nueva Jersey. Esa experiencia, sumada a su formación como ingeniera ambiental y a referencias de su herencia irlandesa, terminó por convertirse en el origen de su protagonista, Maeve.
En la historia, Maeve también es ingeniera ambiental. Su vida cambia tras un accidente casi mortal vinculado a un cargamento de PCB, y a partir de ahí entra en contacto con las Women of the Well, tres figuras mágicas que la ayudan a recuperarse. Conforme avanza la trama, despiertan sus poderes latentes y la misión se vuelve cada vez más compleja.
La última entrega amplía los dilemas de la saga
En Resolution, la protagonista enfrenta un escenario más duro: vive en situación de calle y queda atrapada en una red de trata de personas. Con el apoyo de personajes aliados, la historia plantea preguntas incómodas sobre quién necesita ser rescatado, cómo hacerlo y bajo qué condiciones. También deja abierta la tensión entre la ayuda externa y la posibilidad de que algunas personas perciban rutas de riesgo como la única salida disponible.
Barry ha descrito la saga como una lectura ágil, pensada para jóvenes adultos y también para lectores mayores. Según su editorial, dos de los libros de Eco Woman llegaron al puesto número uno en la lista de novedades de literatura británica e irlandesa de Amazon. La trilogía, además, ha ido encontrando eco entre públicos jóvenes por su enfoque en el poder personal y la resiliencia.
Veintidós años de vida y trabajo en Tulum
La relación de Barry con Tulum comenzó en 2004, cuando llegó desde Boston después de atravesar un tratamiento contra el cáncer de mama. La propia autora ha señalado que aquel diagnóstico en 2003 marcó un punto de inflexión: dejó de dudar de su capacidad para escribir sobre temas creativos y expandió su trabajo hacia libros y materiales de apoyo para personas que enfrentan la enfermedad.
Antes de mudarse a Tulum, publicó en 2006 I Wish I Knew: Notes from a Breast Cancer Survivor, una serie de cuadernillos ilustrados que también circularon en español y estuvieron disponibles en varios hospitales de Ciudad de México. Ya instalada en la zona costera rumbo a la reserva de Sian Ka’an, creó un centro de retiro para mujeres que habían terminado su tratamiento oncológico.
Más tarde, su vida profesional se amplió con la fundación de Tribal Tulum, el estudio de yoga ubicado en Avenida Coba Sur que comparte edificio con un centro de buceo. Barry y su socio, Alex Alvarez, impulsaron allí retiros que combinan yoga, respiración y contacto con cenotes y áreas naturales de la región.
Escritura, yoga y proyectos editoriales
Además de la trilogía, Barry ha escrito un memoir, ensayos y textos de apoyo, y coedita la revista digital Paradise Found, junto con un pódcast titulado Nobody’s Nobody. También divide su tiempo entre Tulum y Maine, donde afirma encontrar inspiración para escribir cuando no está dando clases.
Su trayectoria en Tulum resume dos procesos paralelos: uno personal, ligado a la recuperación y a una nueva etapa de vida; y otro creativo, en el que la autora fue construyendo una voz propia entre la divulgación, el yoga y la ficción. Con Resolution, esa ruta literaria llega a su cierre, aunque Barry sigue activa entre clases, publicaciones y nuevos proyectos.
Conclusión
Con el cierre de Eco Woman, Fanny Barry suma un nuevo capítulo a una trayectoria marcada por la recuperación, la escritura y la vida comunitaria en Tulum. Su obra combina aventura, conciencia ambiental y una mirada sobre la resiliencia que refleja su propio recorrido personal.

