domingo, septiembre 27, 2026
spot_img
HomeCommunityHallan en Tulum una antigua casa de abejas que revela cómo vivían...

Hallan en Tulum una antigua casa de abejas que revela cómo vivían y trabajaban los mayas

Un hallazgo arqueológico en Tulum está ayudando a reconstruir la vida cotidiana de las familias mayas que habitaron la región hace siglos. Se trata de una estructura prehispánica identificada como un posible ná’ajil kab, o “casa de la abeja”, localizada durante trabajos de rescate vinculados al trazo del Tren Maya, en el tramo 5, cerca del Parque Natural Aktun Chen.

De acuerdo con investigadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), el edificio formó parte de un solar maya, es decir, un espacio doméstico y productivo donde las familias combinaban vivienda, cultivo, almacenamiento y aprovechamiento de recursos naturales. El hallazgo ofrece una ventana a la organización del territorio y a las actividades que sostenían la vida diaria en el mundo maya.

Una estructura orientada al este y construida sobre roca

La edificación fue registrada como T5_23001 y excavada por la arqueóloga Marisela Salazar Carrillo. Mide aproximadamente 19.5 metros de largo, 3.9 metros de ancho y 1.20 metros de alto. Según el arqueólogo Luis Ernesto Narváez Mac, del INAH en Quintana Roo, está orientada de oeste a este y construida principalmente con mampostería de piedra caliza colocada directamente sobre la roca madre.

Los especialistas consideran que su diseño horizontal pudo responder a la necesidad de aprovechar una superficie amplia. También estiman que el techo estuvo hecho con materiales perecederos, hoy desaparecidos. Las paredes conservan entre dos y seis hiladas de piedra, ensambladas con piezas de distintos tamaños para dar estabilidad a la estructura.

Pistas sobre la producción de miel

Uno de los elementos más llamativos del hallazgo es la presencia de alrededor de 40 discos de piedra caliza y coral, de entre 10 y 20 centímetros de diámetro, encontrados cerca de los muros. Los arqueólogos creen que pudieron funcionar como tapas para jobones, los troncos huecos utilizados para la crianza de abejas meliponas, una práctica tradicional asociada a la producción de miel.

Junto con los discos aparecieron fragmentos de cerámica que podrían haber pertenecido a recipientes usados para almacenar miel, además de objetos líticos que quizá sirvieron como pesas para redes de pesca o como herramientas de molienda. Para confirmar la función de los discos, los especialistas planean someterlos a análisis físicos y químicos en busca de restos de cera.

Más que un apiario: un espacio de trabajo y vivienda

La importancia del sitio aumenta por el contexto arqueológico en el que fue encontrado. A menos de 100 metros se identificaron albarradas, áreas niveladas, cimientos, un posible santuario, además de un cenote y una caverna. Para los investigadores, este conjunto refuerza la idea de un espacio integrado, donde distintas actividades convivían en una misma unidad doméstica.

En ese esquema, la apicultura podía coexistir con el cultivo de maíz y frijol, el almacenamiento de alimentos y otras tareas del hogar. La evidencia también se relaciona con referencias históricas del siglo XVI sobre la producción de miel entre los mayas.

Estudios en laboratorio para precisar la antigüedad

El equipo de investigación tomó muestras de suelo para reconstruir las condiciones ambientales del lugar y entender qué favoreció la crianza de Melipona beecheii, la abeja sin aguijón tradicionalmente manejada por comunidades mayas. Parte del material fue enviado a laboratorios especializados en Yucatán, Quintana Roo y Campeche.

Además, se prevé un estudio etnoarqueológico de meliponarios actuales para comparar prácticas contemporáneas con los datos obtenidos en el sitio. Los análisis permitirán confirmar la fecha de ocupación, precisar la función de la estructura y entender mejor el papel de la apicultura en la organización de los hogares mayas.

Más allá de su valor arqueológico, el hallazgo suma evidencia sobre una tradición vinculada a la cultura maya que ha perdurado durante siglos y que sigue viva en distintas comunidades de la península de Yucatán.

Conclusión

El hallazgo en Tulum refuerza la imagen de un mundo maya en el que la casa no era solo un lugar para vivir, sino también un espacio de trabajo, producción y relación directa con el entorno natural.

RELATED ARTICLES

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here

Most Popular

Recent Comments