Un cobro de 5,761.31 pesos por el arrastre y resguardo de una camioneta en Tulum abrió una nueva discusión sobre la forma en que se aplican las tarifas de grúas en Quintana Roo y sobre qué tanto explican los recibos al automovilista lo que realmente se le está cobrando.
El caso involucra a un conductor que afirma que su Jeep fue llevado al corralón después de que agentes de tránsito lo detuvieron en la carretera Tulum-Cobá, cerca de CETLI, por traer vencida la tarjeta de circulación. Aunque el vehículo no estaba descompuesto ni accidentado, terminó remitido por una falta administrativa. El hombre pidió no ser identificado por temor a represalias.
Un recibo con cargos que sí coinciden y otros que generan dudas
De acuerdo con el desglose que recibió, el cobro incluyó conceptos como almacenaje por cuatro días, enganche, distancia recorrida, custodia y dos cargos por “banderazo”, además de una partida por “condicionamiento y/o maniobra” que concentró la mayor parte de la factura. El punto de conflicto no es sólo el total, sino la justificación de varios rubros que, según el conductor, no fueron explicados de manera clara.
El monto que más controversia provoca es el de 1.92 unidades de maniobra, equivalente a 2,566.52 pesos en el recibo. El afectado sostiene que el trabajo real habría sido únicamente subir la camioneta a la plataforma, sin operaciones especiales ni un rescate complejo. También cuestiona los 21 kilómetros cobrados entre el retén y el corralón, así como la ausencia de una rebaja que, dice, le mencionaron al inicio del proceso.
La tarifa estatal permite cobrar varios conceptos
La revisión del caso muestra que varios importes sí se ajustan a la tarifa oficial publicada por el Instituto de Movilidad de Quintana Roo, conocida como Imoveqroo, en noviembre de 2020. Esa tabla fija costos máximos para arrastre, salvamento y almacenamiento de vehículos, y en este expediente coinciden el enganche, el costo por kilómetro y la tarifa diaria de resguardo.
También coincide el cargo por maniobra especial, que en la tabla estatal aparece para ciertos servicios de vehículos tipo B, entre ellos camionetas ligeras. Sin embargo, la discusión no está en la existencia de esa tarifa, sino en si el servicio prestado en este caso justificaba aplicarla y cómo se calcularon las 1.92 unidades facturadas.
Imoveqroo ha reconocido públicamente que la regulación vigente deja margen para diferencias importantes entre los cobros de una empresa y otra, precisamente porque no existe una tarifa única a nivel nacional. En ese contexto, el instituto ha señalado que reforzará la supervisión de los concesionarios.
La recomendación: guardar el comprobante y pedir explicación
Este tipo de controversias no es nuevo en la región. En años recientes se han reportado quejas similares de automovilistas y turistas en Tulum y otras ciudades de Quintana Roo, generalmente por diferencias entre el servicio realizado y el cobro final. El patrón que se repite es el mismo: cuando el recibo no detalla con claridad cada concepto, resulta más difícil comprobar si el monto está bien calculado.
Por ahora, el conductor sostiene que seguirá buscando una explicación formal del cobro y de la distancia recorrida. Su reclamo apunta a un punto práctico que puede afectar a cualquier persona en una situación similar: conservar el recibo, solicitar el desglose completo y exigir que toda maniobra extraordinaria quede documentada.
Mientras no haya una aclaración de la empresa de grúas ni de la autoridad competente, el caso permanece como ejemplo de por qué los papeles importan tanto como la infracción original. En Tulum, donde los cobros por arrastre suelen generar inconformidad, la transparencia del proceso puede marcar la diferencia entre una sanción legal y una cuenta difícil de justificar.
Conclusión
El caso vuelve a poner bajo la lupa la necesidad de recibos claros, tarifas bien explicadas y una supervisión más estricta de los servicios de arrastre. Para los automovilistas, la lección es sencilla: conservar la documentación puede ser clave para revisar y, en su caso, impugnar un cobro.

