Los cenotes de la península de Yucatán están dejando atrás su imagen de tiraderos improvisados y ganan espacio como una alternativa de desarrollo para las comunidades. De acuerdo con Carlos Martín Briceño, director de Fundación Bepensa, las jornadas de saneamiento realizadas durante más de una década han cambiado la percepción local sobre estos cuerpos de agua.
El directivo explicó que, en varios casos, los propios habitantes ahora solicitan la limpieza de sus cenotes al verlos como una oportunidad para el ecoturismo y una fuente de ingresos para sus familias. La limpieza y recuperación de estos espacios, añadió, puede mejorar el entorno y atraer visitantes.
El reto ya no es solo limpiar, sino prevenir
Martín Briceño señaló que algunos cenotes requieren operativos complejos, con apoyo de grúas, equipo de rápel y buzos especializados para retirar residuos no orgánicos. Sin embargo, insistió en que la prioridad debe ser la educación ambiental para evitar nuevos casos de contaminación.
También llamó a fortalecer la coordinación entre iniciativa privada, sociedad civil y autoridades. En la península se estima que existen entre 7 mil y 10 mil cenotes, aunque solo una parte está registrada oficialmente.
Conclusión
El rescate de cenotes en Yucatán no solo busca mejorar el paisaje: también apunta a convertir estos espacios en motores de turismo y desarrollo local.

