La dirigencia nacional de Morena pidió que la Auditoría Superior de la Federación (ASF) revise no solo el desempeño reciente del Instituto Nacional Electoral (INE), sino también las administraciones anteriores, al considerar que eventuales irregularidades en el órgano electoral deben investigarse desde su origen y, en su caso, derivar en responsabilidades.
En su posicionamiento, el partido sostuvo que la autonomía constitucional del INE no debe entenderse como un blindaje frente a la fiscalización. Bajo ese argumento, solicitó que la ASF examine distintos ejercicios presupuestales y revise decisiones administrativas que, de acuerdo con su dicho, habrían favorecido la concentración de contratos y servicios en pocos proveedores.
Señalamientos sobre exfuncionarios y contratos
Entre los nombres mencionados por Morena estuvo Edmundo Jacobo, quien ocupó durante 15 años la Secretaría Ejecutiva del entonces Instituto Federal Electoral (IFE) y después del INE. La dirigencia lo relacionó con una etapa en la que, según afirmó, se habría consolidado un esquema de proveedores monopólicos.
El partido también retomó críticas a la actuación histórica de las instituciones electorales y volvió sobre las elecciones presidenciales de 2006 y 2012. En ese contexto, dirigió señalamientos al entonces titular del IFE, Luis Carlos Ugalde, y al expresidente Vicente Fox, a quienes vinculó con deficiencias en la organización y vigilancia de esos procesos.
Morena descarta riesgos para 2027
Aunque mantuvo sus cuestionamientos al INE, Morena descartó que el proceso electoral de 2027 esté en riesgo. La dirigencia aseguró que existen condiciones para que la elección se realice y subrayó que la democracia no depende exclusivamente de las autoridades electorales, sino también de la participación ciudadana.
La postura del partido ocurrió en una conferencia en la que también respondió a la polémica generada por un video de Andrés Manuel López Beltrán. Morena afirmó que no existe una investigación en su contra y defendió su trabajo en la organización del movimiento y la integración de comités. Además, exigió que cualquier acusación esté respaldada por pruebas.
Defensa política y críticas a la oposición
La dirigencia agregó que las versiones en contra de López Beltrán buscan afectar la imagen del expresidente Andrés Manuel López Obrador. En paralelo, afirmó contar con 45 por ciento de las preferencias electorales, aunque no precisó qué encuesta sustenta esa cifra.
En la misma conferencia, Morena también lanzó críticas al dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno, y a la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos. Sobre esta última, respondió a sus cuestionamientos al gobierno federal con referencias a la violencia en esa entidad y aseguró que Chihuahua ocupa el tercer lugar nacional en homicidios dolosos.
Por ahora, la exigencia de Morena quedó planteada como un llamado a auditorías y revisiones formales. Será a partir de esos procesos, en caso de abrirse, que podrían conocerse hallazgos concretos sobre posibles irregularidades y eventuales responsabilidades.

