lunes, octubre 5, 2026
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Quintana Roo avanza en la conversión del sargazo en material para construcción

El sargazo, que durante años ha representado un problema ambiental y económico para Quintana Roo, empieza a perfilarse también como una materia prima con potencial industrial. En el estado ya opera una planta piloto que procesa esta alga y la convierte en un insumo que busca sustituir parte del cemento convencional, de acuerdo con Pablo Navarro Maldonado, CEO de RubisCO2.

El empresario explicó que el objetivo es evitar que el sargazo termine descomponiéndose en vertederos y liberando contaminantes. Según su planteamiento, el proceso separa el hidrógeno del carbono mediante calor: el primero se aprovecha para generar energía y el segundo se cristaliza en un polvo negro que puede utilizarse como sustituto del cemento. La propuesta, afirmó, combina limpieza de playas con aprovechamiento energético y reducción de residuos.

Una planta piloto y un proyecto industrial en camino

Actualmente, la compañía trabaja en Playa del Carmen con una planta piloto que procesa dos toneladas diarias de sargazo. El siguiente paso, detalló Navarro Maldonado, es la construcción de la primera fábrica industrial en Xcaret, con una inversión prevista de 40 millones de pesos. Esa instalación tendría capacidad para procesar 50 toneladas diarias y producir cuatro toneladas del material sustituto del cemento.

La iniciativa fue presentada en el marco de la Cuarta Conferencia UE-Caribe Global Gateway, realizada en Cancún los días 1 y 2 de octubre. Ahí, el directivo sostuvo que la demanda de las concreteras supera ampliamente la disponibilidad actual de sargazo y que la empresa ya conversa con distintos actores del sector, entre ellos Cemex, para abrir mercado a esta solución.

Potencial de uso en la construcción

Uno de los principales argumentos del proyecto es que el material obtenido sería más resistente que el cemento tradicional, lo que permitiría su uso en viviendas y obras públicas. Además, Navarro Maldonado señaló que, a diferencia del cemento, cuyo proceso depende de la minería y un alto consumo energético, esta alternativa parte de un recurso marino y genera energía en lugar de consumirla.

El empresario también planteó que el sistema podría aportar créditos de carbono y reducir costos de producción, por lo que considera que se trata de una opción viable para impulsar una construcción más sostenible y regenerativa.

Impacto social y expansión regional

Más allá del aprovechamiento industrial, la empresa busca extender el modelo hacia el sur de Quintana Roo con apoyo de fondos internacionales. La intención es instalar fábricas escalables en comunidades vulnerables para generar empleo y promover desarrollo local, en paralelo al combate de un problema ambiental que afecta playas, suelos y cuerpos de agua.

En su visión, el tratamiento del sargazo podría transformarse en una respuesta con doble beneficio: reducir la acumulación de alga en la costa y convertir ese residuo en un insumo para la economía regional.

Fuente: La Jornada Maya

Conclusión

El avance de esta tecnología coloca al sargazo en un nuevo escenario: de residuo problemático a posible insumo industrial. Si el proyecto escala como prevén sus impulsores, Quintana Roo podría convertirse en un referente en soluciones que combinen manejo ambiental, innovación y desarrollo económico.

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