Cancún se sumó este 19 de septiembre al Segundo Simulacro Nacional 2026 con una hipótesis distinta a la que suele aplicar en ejercicios de este tipo: un sismo de magnitud 7.0 con epicentro al norte de Isla Contoy, cerca de Holbox.
La alerta se activó a la 1 de la tarde en los teléfonos celulares de Quintana Roo, como parte del ejercicio coordinado en la entidad. En esta ocasión, la dinámica buscó evaluar la capacidad de reacción de autoridades, empresas, comercios, escuelas y población en general ante una eventual emergencia sísmica.
De acuerdo con la información difundida sobre el simulacro, en Cancún se estimó la participación de más de 85 empresas privadas. A esa cifra se sumaron hoteles, supermercados, escuelas, comercios y edificios gubernamentales, con lo que el ejercicio involucró a más de mil establecimientos en total.
Objetivo: medir tiempos de respuesta y reforzar la cultura preventiva
El simulacro tuvo como propósito poner a prueba los protocolos de emergencia y verificar la coordinación entre distintos sectores. También buscó fortalecer la cultura de prevención en una ciudad donde, por lo general, los ejercicios se orientan a escenarios de incendio.
La elección de una hipótesis sísmica respondió a la intención de romper con la idea de que en Quintana Roo no hay movimientos telúricos. Según Protección Civil del Ayuntamiento de Benito Juárez, en el último año se han registrado sismos cercanos al estado que fueron percibidos por una parte importante de la población.
Coordinación estatal y participación municipal
Desde el C5, la gobernadora Mara Lezama dio seguimiento a la revisión de los simulacros realizados de manera simultánea en los 11 municipios de Quintana Roo. La supervisión formó parte de la estrategia para evaluar cómo responde la población y cómo se activan los protocolos en distintos puntos del estado.
Autoridades de Protección Civil destacaron que este tipo de ejercicios permiten identificar áreas de oportunidad en la respuesta institucional y en los procedimientos de evacuación, comunicación y atención a emergencias. En el caso de Cancún, la participación de múltiples sectores reflejó una movilización amplia que incluyó espacios públicos y privados.
El simulacro se desarrolló como parte de la jornada nacional de prevención, en una fecha especialmente significativa para México por la conmemoración de ejercicios de protección civil realizados en todo el país. En Quintana Roo, la actividad buscó recordar que la preparación ante emergencias no depende solo de las autoridades, sino también de la participación ciudadana.
Con este ejercicio, Cancún reforzó su integración a la estrategia nacional de prevención y dejó como mensaje la importancia de actuar con anticipación ante escenarios de riesgo, incluso en fenómenos que no suelen asociarse de manera habitual con la región.
Conclusión
Cancún se sumó al simulacro nacional con un ejercicio que puso a prueba la coordinación entre autoridades, empresas y ciudadanía, en un contexto de prevención y preparación ante emergencias.

