Cuatro tortugas marinas, tres verdes y una caguama, fueron liberadas en Quintana Roo luego de pasar varios meses en rehabilitación en el hospital de fauna marina de Grupo Xcaret. El regreso al océano ocurrió al amanecer y contó con la participación de personal veterinario y de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), en un proceso que busca devolver a la vida silvestre a ejemplares afectados por actividades humanas.
De acuerdo con la especialista en medicina veterinaria Danielle Erin Leeman Suastegui, cada animal llegó al centro en condiciones distintas. Una de las tortugas habría sido golpeada por una lancha; otra, una caguama, fue localizada con una red en una aleta delantera, lo que le provocó una contusión; una más fue intervenida quirúrgicamente para retirar tumores de fibropapiloma, y la cuarta ingresó por la sospecha de tener un anzuelo en la boca.
Atención médica y rehabilitación
Antes de su liberación, los ejemplares pasaron por un protocolo de evaluación que incluyó exámenes físicos, análisis de sangre y radiografías. El seguimiento médico suele extenderse durante periodos que, en promedio, van de seis meses a cerca de un año, tiempo en el que veterinarios y pasantes universitarios se concentran en su recuperación y en su cuidado diario.
El procedimiento de regreso al mar también es riguroso. Los especialistas verifican que las tortugas respiren de forma adecuada, puedan sumergirse sin dificultad y naden por sus propios medios antes de permitirles entrar al agua. Luego, el personal las acompaña hasta la orilla de la embarcación y les da el impulso final hacia mar abierto.
Lesiones vinculadas con la actividad humana
El equipo médico señaló que los principales motivos de ingreso suelen estar asociados con la actividad humana. Entre ellos mencionó impactos de propelas, enredos con redes de pesca, ataques de perros ferales en zonas costeras e ingesta de basura, un problema que pone en riesgo la salud de estos animales y reduce sus posibilidades de sobrevivir sin atención especializada.
Según el personal del hospital, sin intervención médica la recuperación de muchos de estos ejemplares sería muy limitada. Por eso, además de la rehabilitación, el trabajo incluye acciones de conservación y un llamado constante a evitar conductas que dañen a la fauna marina.
Llamado a la población
La recomendación para la ciudadanía es clara: no manipular tortugas en ninguna circunstancia y reportar cualquier hallazgo a las autoridades correspondientes. También se pidió mantener limpios los mares y costas para reducir los riesgos que enfrentan estas especies en su ciclo de vida.
La liberación de estas cuatro tortugas, ocurrida tras varios meses de atención especializada, refleja el esfuerzo coordinado entre personal médico, técnico y autoridades ambientales para mitigar el impacto humano sobre la biodiversidad marina en Quintana Roo.
Conclusión
La liberación de estas cuatro tortugas marca el cierre de un proceso de rehabilitación que, según el personal especializado, busca devolver al mar a animales afectados por amenazas vinculadas con la actividad humana y reforzar la protección de la fauna marina.

