Una compradora de la Riviera Maya afirmó que pagó por dos departamentos de la desarrolladora Menese en 2023 y que ninguno le fue entregado hasta ahora. Ante esa situación, dijo que comenzó a reunir documentos y testimonios de otras personas que aseguran haber enfrentado problemas similares, con la intención de evaluar una posible acción colectiva.
La denunciante, identificada como Heidi Rojas Luna, sostuvo que adquirió las unidades en junio de 2023: una en el desarrollo Menesse Cobá, en Tulum, y otra en Menesse Coco Beach 3, en Playa del Carmen. De acuerdo con su versión, ambos inmuebles siguen sin ser entregados, pese al tiempo transcurrido desde la compra.
Búsqueda de más casos
Rojas Luna señaló que su objetivo es localizar a otros compradores que hayan vivido retrasos, falta de entrega o presuntos incumplimientos contractuales. Con ese material, pretende determinar si existen elementos suficientes para presentar una queja colectiva ante las autoridades competentes.
La posible vía legal dependería de cuántos casos similares logre documentar y de la valoración que hagan las instancias correspondientes. Por ahora, se trata de señalamientos hechos públicamente por una compradora, sin una resolución oficial sobre responsabilidades.
Antecedente de otra queja pública
El caso se suma a una denuncia previa hecha pública por Jorge Luis Ocaña Jiménez, quien afirmó haber pagado 97 mil dólares por un departamento vinculado a un desarrollo de Menese en Tulum. Según su dicho, la entrega estaba prevista originalmente para alrededor de 2020, aunque después la fecha cambió y surgieron desacuerdos por una compensación económica relacionada con el retraso.
Ocaña Jiménez aseguró además que el conflicto llegó a tribunales y que actualmente forma parte de un amparo, el recurso constitucional que se utiliza en México para impugnar actos de autoridad. También dijo haber recibido cobros por servicios vinculados al inmueble que, según su versión, nunca utilizó ni ocupó.
Un conflicto aún sin definición oficial
Hasta ahora, las acusaciones difundidas corresponden a versiones individuales de compradores. No existe una determinación pública que confirme un incumplimiento contractual o una responsabilidad legal por parte de la empresa.
En cualquier procedimiento formal, la desarrolladora tendría derecho a presentar su postura, así como pruebas y argumentos de defensa ante las autoridades o tribunales que conozcan de los casos.
Por el momento, la disputa refleja el malestar de algunos compradores por presuntos retrasos y falta de entrega en proyectos inmobiliarios de Tulum y Playa del Carmen, dos zonas de alta actividad de desarrollo en la Riviera Maya.
Conclusión
El caso se mantiene en el terreno de las denuncias públicas y podría escalar si la compradora reúne más testimonios de personas con problemas similares en proyectos de la Riviera Maya.

