La desaceleración del turismo en Tulum ya empieza a reflejarse en la actividad de negocios locales, pero las empresarias del municipio aseguran que no están dispuestas a frenar sus operaciones. En medio de un escenario complicado, la Asociación Mexicana de Mujeres Empresarias (AMEXME), capítulo Tulum, impulsa estrategias de colaboración para sostener a sus afiliadas y abrir nuevas oportunidades.
Violeta Novelo, presidenta de la organización, reconoció que el flujo turístico “se ha venido a menos”, una situación que ha obligado a varias empresarias a replantear su forma de operar. Según explicó, la respuesta inmediata ha sido buscar alianzas con otros empresarios y asociaciones, tanto en Tulum como en distintos puntos del país, con la intención de compartir recursos, experiencias y contactos que ayuden a mantener activos los negocios.
Una red de apoyo para enfrentar el panorama
AMEXME cuenta con representación de más de 600 mujeres empresarias en México, una base que —de acuerdo con Novelo— puede convertirse en una herramienta clave en momentos de incertidumbre. La dirigente subrayó que la colaboración entre socias permite encontrar alternativas antes de llegar al cierre definitivo de un negocio.
La empresaria indicó que algunas integrantes han expresado dificultades para sostener sus empresas, aunque hasta ahora no tiene conocimiento de que alguna socia haya bajado definitivamente la cortina. Aun así, reconoció que el contexto es exigente y que cada caso presenta retos particulares.
Resiliencia ante un ciclo adverso
En un municipio donde gran parte de la economía depende del turismo, la menor afluencia representa un desafío para comercios, servicios y emprendimientos encabezados por mujeres. Frente a ello, AMEXME busca reforzar el trabajo conjunto como una vía para resistir la presión económica y mantener vivas las empresas.
Novelo destacó que sus afiliadas siguen trabajando día con día para salir adelante, con la convicción de no abandonar sus proyectos. La estrategia, dijo, no solo pasa por esperar una mejor temporada, sino por construir mecanismos de apoyo que permitan adaptarse a la situación actual.
La lectura del sector es clara: mientras persista la baja turística, la organización apuesta por la unidad, el intercambio de ideas y la búsqueda de nuevos mercados como herramientas para reducir el impacto en la economía local. En Tulum, donde la actividad turística marca el ritmo de buena parte de los negocios, la capacidad de reacción será determinante para sortear la etapa más difícil.
Conclusión
Aunque el panorama turístico en Tulum es más complicado, las empresarias organizadas en AMEXME apuestan por la colaboración y la resiliencia como vías para sostener sus negocios y evitar cierres.

