La zona arqueológica de Tulum volvió a contar desde este lunes 10 de agosto con el servicio de traslado que durante años facilitó el acceso a visitantes y que había permanecido suspendido por casi tres años. La novedad es que ahora operará con carros eléctricos, en sustitución del antiguo “trenecito” que llevaba a los turistas desde la entrada principal hasta el acceso al sitio.
El reinicio del servicio coincide con la reapertura de la taquilla operada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en la puerta norte tradicional. Para comerciantes y prestadores de servicios locales, la medida representa una señal de alivio luego de un periodo en el que la suspensión afectó el flujo de visitantes y, con ello, la actividad económica en la zona.
Un acceso más fácil para turistas y una oportunidad para la economía local
Rufino Hernández Jiménez, tesorero del centro artesanal, consideró positiva la reactivación del traslado y la describió como una demanda impulsada durante mucho tiempo por grupos comunitarios de Tulum. De acuerdo con su visión, la reapertura no solo beneficia a los turistas, sino también a quienes dependen del movimiento económico alrededor del sitio arqueológico.
Los carros eléctricos pertenecen al proyecto Jaguar Park y reemplazan al sistema anterior. El servicio es opcional y tiene un costo adicional al acceso a la zona arqueológica: 80 pesos para visitantes mexicanos por la entrada, 20 pesos para adultos en el traslado y 10 pesos para niñas y niños. Las personas adultas mayores con identificación válida pueden usarlo sin costo, conforme a las reglas aplicables.
Hernández Jiménez señaló que el regreso del transporte podría ayudar a recuperar el número de visitantes y, con ello, las ventas de comerciantes y prestadores de servicios que resentían la ausencia del recorrido. Aunque pidió no anticipar resultados, sostuvo que existe expectativa de una mejora gradual en la afluencia turística.
Visitantes celebran la comodidad del nuevo traslado
Entre los usuarios que ya probaron el servicio estuvieron integrantes de la familia Escobar, de la Ciudad de México, quienes dijeron conocer Tulum desde antes de que existiera el traslado tradicional. Para ellos, la reactivación de este apoyo logístico hace más sencillo el recorrido y evita que los turistas tengan que caminar toda la distancia entre la entrada y las ruinas.
Su impresión del sitio fue positiva y destacaron la comodidad de volver a contar con una opción de transporte dentro del acceso a la zona. Ese tipo de testimonios refuerza la idea de que el servicio puede ser útil tanto para personas mayores como para familias con niñas y niños o visitantes que prefieren reducir el trayecto a pie.
Por ahora, comerciantes y prestadores de servicios observan con atención el comportamiento de la afluencia. La expectativa común es que los carros eléctricos ayuden a darle un nuevo impulso a la experiencia de visita y, al mismo tiempo, a la actividad económica que se había visto afectada durante la suspensión.
Conclusión
La reactivación del traslado con carros eléctricos en Tulum busca mejorar la experiencia de visita y, al mismo tiempo, apoyar a la economía local, que espera un repunte sostenido en la afluencia de turistas.

