Tulum, Q. Roo.- La ciudad atraviesa un periodo crítico debido a los bajos niveles de ocupación hotelera y turística, que se mantienen por debajo de lo esperado. Lo que comenzó como una señal de alerta durante Semana Santa y las vacaciones de verano se ha convertido en una preocupación real este mes de septiembre, donde a 22 días transcurridos la situación se percibe con un grave tono de debilidad en la actividad turística.
Los principales afectados son los empleados del sector, quienes expresan incertidumbre ante la falta de visitantes. La ausencia de turismo no solo impacta en las finanzas de hoteles, restaurantes y prestadores de servicios, sino que golpea directamente a las familias que dependen de esta derrama económica para su sustento.

El panorama se refleja en playas semivacías y establecimientos con escasa clientela. Hoteles reportan ocupaciones por debajo del 30 %, restaurantes y bares muestran mesas vacías incluso en fines de semana, y las playas carecen de bañistas, una imagen que contrasta con los abarrotados escenarios que caracterizaban a Tulum durante todo el año.


La situación ha obligado a algunos hoteles y restaurantes a aplicar medidas de emergencia como los llamados “descansos solidarios”, enviando a trabajadores a casa sin goce de sueldo debido a la falta de clientes.


Empresarios del sector señalan que los bajos niveles de ocupación registrados en Semana Santa y verano fueron un “termómetro” de lo que podría suceder en diciembre, anticipando un panorama difícil de revertir si no se toman acciones inmediatas.
Lejos de mostrar signos de recuperación, la actual tendencia amenaza con tener consecuencias más severas en la economía local en los próximos meses, afectando tanto a la industria turística como al bienestar de cientos de familias que dependen de ella.



