Representantes de la industria logística y del comercio exterior de 25 países se reunieron en Cancún para discutir cómo responder a un entorno internacional marcado por la desaceleración económica, el encarecimiento de los combustibles y el aumento de los costos operativos. El encuentro, la 12 Americas Freight Cargo Conference, puso sobre la mesa un problema que atraviesa a buena parte de la cadena de suministro: mover mercancías cuesta más y, al mismo tiempo, el volumen de carga se ha reducido.
Durante la conferencia, Sergio León Cervantes, presidente de Americas Alliance, señaló que en distintos mercados se ha encarecido el transporte y que ello ha terminado por presionar al consumo. Según su diagnóstico, el incremento en los fletes ha complicado la actividad comercial en múltiples rutas y ha frenado parte del dinamismo que exige el sector para mantener la circulación de productos.
Presión sobre el comercio internacional
El dirigente afirmó que el aumento de costos ha tenido un impacto directo en el traslado de mercancías. En su exposición, estimó que en algunas rutas el precio de los fletes ha subido hasta 50 por ciento, mientras que el volumen de carga movilizada a nivel internacional habría caído 25 por ciento. Ese escenario, añadió, golpea tanto a importadores y exportadores como a los consumidores finales, que enfrentan precios más altos y menor disponibilidad en ciertos mercados.
La reunión en Cancún también sirvió para insistir en la necesidad de encontrar mecanismos que permitan agilizar el movimiento de mercancías sin elevar aún más los costos. Para el sector, la prioridad es sostener la actividad comercial en un contexto global menos favorable y con márgenes cada vez más estrechos para empresas de distintos tamaños.
Preocupación por reformas aduaneras en México
Además del panorama internacional, los participantes expresaron inquietud por cambios recientes en el ámbito aduanero y fiscal en México. De acuerdo con lo expuesto en el encuentro, la intención de combatir la subvaluación es válida, pero algunos controles podrían derivar en revisiones más estrictas en los puntos de entrada al país y en retrasos para la operación logística.
Uno de los puntos que generó mayor preocupación es la posibilidad de embargo de mercancías cuando exista una diferencia de 20 por ciento respecto a los precios de referencia. Según el sector, una medida de ese tipo puede provocar demoras, elevar los gastos de almacenaje y poner en riesgo productos refrigerados o perecederos, que dependen de tiempos de entrega muy precisos.
Riesgos para empresas y empleo
León Cervantes advirtió que una aplicación rígida de estas disposiciones podría tener efectos más amplios sobre la economía. En su planteamiento, México concentra más de 5.5 millones de unidades económicas registradas, y una amplia mayoría de las mipymes tiene algún vínculo directo o indirecto con el comercio exterior.
Por ello, el sector considera que un endurecimiento excesivo de los controles podría derivar en pérdidas de empleo y cierre de empresas. La discusión, concluyeron los asistentes, se centra en encontrar un equilibrio entre el combate a prácticas irregulares y la necesidad de mantener operativas las cadenas de suministro que sostienen buena parte de la actividad comercial del país.

