Una nueva exposición fotográfica en Tulum pone el foco en Janal Pixán, la tradición maya vinculada al Día de Muertos que forma parte de la memoria familiar en la península de Yucatán. La muestra, instalada en el Museo Regional de la Costa Oriental (Mureco), reúne 20 imágenes que recorren, de principio a fin, los preparativos y rituales que dan vida a esta celebración.
Titulada “Janal Pixán, tradición que no muere en Quintana Roo”, la exposición fue presentada por la Secretaría de Cultura de México a través del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) como parte de las actividades por el Día de Muertos. La propuesta busca mostrar no solo los elementos visibles de la ofrenda, sino también el trabajo, los saberes y la transmisión generacional que sostienen la tradición.
Una mirada al proceso completo
Las fotografías son obra de Miguel González, un autor enfocado en documentar el patrimonio cultural y natural del sureste mexicano. De acuerdo con la información de la muestra, el proyecto surgió tras varios años de trabajo y convivencia con comunidades mayas de Quintana Roo, lo que permitió construir una narración visual basada en la vida cotidiana y en las prácticas que acompañan el Janal Pixán.
El recorrido expositivo comienza en la milpa y en el monte, espacios centrales para la agricultura y el conocimiento tradicional. Ahí se registran la recolección de flores, frutos y otros elementos naturales que después forman parte de las ofrendas. También aparece el maíz como un componente esencial de la cocina ritual asociada a estas fechas.
Del hogar al altar
La secuencia avanza hacia el interior de las casas, donde las familias elaboran velas a mano, preparan alimentos y bebidas tradicionales y montan los altares. En esas escenas, la exposición subraya la participación de distintos integrantes del hogar y el paso de conocimientos entre generaciones, un rasgo clave para que la celebración continúe vigente.
Entre los objetos visibles en las imágenes figuran jícaras, flores, copal, velas y comida, elementos que forman parte de los rituales dedicados al recuerdo de quienes han muerto. La exposición no se limita a mostrar la ofrenda terminada, sino que enfatiza el esfuerzo y la organización que hay detrás de cada detalle.
Ritual, memoria y visita al cementerio
Conforme avanza la muestra, las fotografías registran oraciones, ofrendas y visitas al cementerio para honrar a los pixanes, término maya que designa a las almas. El recorrido concluye con escenas nocturnas en las que la luz de las velas y los espacios reservados para los difuntos adquieren un papel central, reforzando el vínculo entre memoria, comunidad y espiritualidad.
La exposición se presenta como una oportunidad para acercarse a una tradición viva, construida desde el trabajo cotidiano de las familias mayas y preservada mediante prácticas que se transmiten y adaptan sin perder su sentido original. En Tulum, el montaje ofrece una lectura visual sobre cómo el Janal Pixán sigue ocupando un lugar relevante en la cultura de Quintana Roo.
Fuente: Riviera Maya News

