El Gobierno de México prevé destinar alrededor de 10 mil 300 millones de pesos a dos obras de infraestructura hidráulica para fortalecer el suministro y la calidad del agua en la Zona Metropolitana de Guadalajara, una de las áreas urbanas con mayor demanda en el país.
De acuerdo con lo expuesto por la Comisión Nacional del Agua (Conagua), los proyectos buscan atender rezagos del sistema actual y ampliar su capacidad de conducción y tratamiento con una visión de largo plazo, estimada para los próximos 30 años.
Dos obras y un objetivo común
La primera intervención concentrará la mayor parte del presupuesto, con una inversión estimada de 9 mil 300 millones de pesos. Incluye la construcción de un acueducto de 42 kilómetros entre la planta de bombeo de Santa Cruz y el tanque del Cerro del Cuatro, con capacidad para transportar hasta 8 mil litros por segundo.
A la par, se contempla la modernización y ampliación de la planta potabilizadora de Miravalle, que podría alcanzar una capacidad de tratamiento de 7 mil 500 litros por segundo. El propósito es mejorar el procesamiento del agua que llega a esa instalación y reforzar su distribución en la zona metropolitana.
La segunda obra tendría un costo aproximado de mil millones de pesos. Comprende un nuevo acueducto desde la presa Calderón hasta San Gaspar, con capacidad de conducir 3 mil 500 litros por segundo, además de la ampliación de la planta potabilizadora asociada.
Plazos, ejecución y alcance
Según la información oficial, los trabajos de la segunda obra comenzarían a principios de 2027 y se desarrollarían durante cerca de dos años. Para el primer proyecto también se prevé un periodo de ejecución de dos años. En paralelo, el gobierno estatal tendría a su cargo obras complementarias para conectar la infraestructura y mejorar la distribución.
La Conagua será responsable de la ejecución de ambas obras, mientras que la operación y el mantenimiento quedarán en manos del organismo operador estatal. El esquema anunciado no contempla participación de empresas privadas, de acuerdo con la información difundida.
Por qué se considera necesario intervenir
Las autoridades señalaron que el sistema enfrenta problemas asociados, entre otros factores, a la contaminación por descargas domiciliarias, industriales y municipales, además de la acumulación de residuos. Esa situación afecta el agua que llega a Miravalle y complica la capacidad de tratamiento existente.
Actualmente, el abasto de Guadalajara depende principalmente de tres fuentes: El Zapotillo, que aporta cerca de 22% del consumo; el lago de Chapala, que concentra poco más de la mitad; y el sistema Calderón-San Gaspar.
Conagua recordó además que durante el sexenio anterior se concluyó la presa El Zapotillo y se construyó infraestructura para conectarla con la presa Calderón. Ese sistema tiene capacidad para aportar alrededor de 2 mil 300 litros por segundo a la zona metropolitana.
Con los nuevos proyectos, la dependencia estima aumentar el suministro en mil 200 litros por segundo y mejorar la calidad del agua disponible. También sostuvo que el esquema permitiría evitar una deuda estatal que podría ascender a 56 mil millones de pesos, según las estimaciones presentadas.
El éxito de las obras dependerá de que se cumplan los calendarios, se concreten las conexiones y la infraestructura opere de manera eficiente para responder a la demanda de la población.
Conclusión
Las obras planteadas buscan robustecer el sistema de abastecimiento de Guadalajara en un contexto de presión sobre las fuentes actuales y de necesidades crecientes de tratamiento y distribución. Su impacto final dependerá de la ejecución técnica, los plazos y la coordinación entre autoridades federales y estatales.

