Comerciantes y prestadores de servicios en Tulum pidieron mayor ordenamiento en los accesos y alrededores del Parque del Jaguar ante la presencia de personas que ofrecen tours, transporte y otros servicios a visitantes. Aunque reconocen que esa actividad representa una fuente de ingresos para muchas familias, advierten que su operación sin controles puede afectar la movilidad y la experiencia turística en la zona.
La preocupación principal, según representantes del sector, es que algunos promotores se colocan en puntos de circulación vehicular para abordar automovilistas, lo que puede generar congestionamientos y elevar el riesgo de incidentes. También señalan que la insistencia con la que se acercan a turistas y conductores termina por provocar incomodidad entre quienes llegan al destino.
Piden espacios definidos para ofrecer servicios
Franco Valencia, representante de un centro de hospedaje, sostuvo que no se busca impedir el trabajo de quienes viven de esta actividad, sino establecer condiciones que permitan ejercerla sin invadir vialidades ni interferir con el tránsito. A su juicio, una posible solución sería delimitar áreas específicas para la captación de clientes y fijar reglas claras sobre dónde y cómo pueden operar.
El empresario consideró que una regulación de este tipo ayudaría a mantener el equilibrio entre el derecho al trabajo y la obligación de garantizar seguridad tanto para automovilistas como para visitantes. Además, dijo que el orden en este punto resulta clave para no deteriorar la imagen de Tulum como destino turístico.
Preocupa el impacto en la movilidad y la imagen del destino
En una postura similar, Natanael Pino, responsable de una rentadora de bicicletas, afirmó que el problema no es la existencia de estos promotores, sino la forma en que buscan clientes. Desde su perspectiva, la falta de control permite que se generen conflictos en la vía pública y que la actividad termine por afectar la movilidad en las inmediaciones del parque.
Pino también llamó a las autoridades a intervenir para definir con precisión las condiciones de operación en la zona y aplicar mecanismos que permitan ordenar la presencia de los llamados “jaladores”.
El planteamiento del sector se centra en que la promoción de servicios turísticos continúe, pero con límites que eviten molestias a los visitantes y riesgos para quienes transitan por el área. En una zona como el Parque del Jaguar, señalaron, la organización del espacio público es fundamental para preservar la seguridad, la tranquilidad y la experiencia de quienes llegan a Tulum.
La discusión ocurre en medio de los cambios impulsados por el plan federal Tulum Renace, que —de acuerdo con el entorno descrito por los comerciantes— busca corregir prácticas que consideran desordenadas en esta área turística.
Conclusión
Los comerciantes de Tulum consideran necesario ordenar la presencia de promotores en el Parque del Jaguar para proteger la movilidad, reducir riesgos viales y cuidar la experiencia de los visitantes, sin afectar el sustento de quienes dependen de esa actividad.

