Tulum atraviesa un momento complicado en su actividad turística. Durante la primera semana de octubre de 2026, la ocupación hotelera del destino se ubicó en 41.8%, de acuerdo con cifras de la Secretaría de Turismo de Quintana Roo, un nivel inferior al promedio del Caribe Mexicano, que fue de 50.4% en ese mismo periodo.
La caída coincide con un escenario que ya se observa en la zona costera: negocios cerrados, locales disponibles para renta o traspaso y menor movimiento de visitantes en calles y corredores turísticos. Un recorrido realizado por la agencia EFE documentó hoteles y restaurantes sin actividad, además de anuncios de venta en algunos establecimientos.
Un destino presionado por varios frentes
La desaceleración no responde a una sola causa. Empresarios y prestadores de servicios turísticos señalan que Tulum enfrenta una combinación de factores que ha deteriorado su competitividad: altos costos para visitantes, problemas vinculados con el sargazo y ajustes en la conectividad aérea.
En ese contexto, Miriam Cortés, presidenta de la Asociación de Clubes Vacacionales de Quintana Roo, advirtió que el encarecimiento del destino y la evolución del mercado de rentas vacacionales han afectado a la oferta tradicional. Según su estimación, este tipo de alojamiento suma casi el doble de habitaciones que los hoteles convencionales.
La dirigente también planteó que los cambios en las condiciones económicas para las aerolíneas han influido en sus decisiones operativas, lo que termina impactando en la llegada de viajeros. A su juicio, hace falta reforzar la promoción turística del país y revisar los factores que elevan el costo de visitar el destino.
Señales en la calle y quejas por costos
La menor afluencia también se refleja en la actividad de prestadores de servicios. Gabriel de Jesús López Uc, guía de turistas, sostuvo que algunos viajeros ven limitaciones en los precios de acceso al Parque del Jaguar, los estacionamientos y otros servicios vinculados con la visita a la zona arqueológica y las playas.
Aunque algunas tarifas han tenido ajustes, el guía considera que los costos siguen siendo un obstáculo para la recuperación del flujo turístico. Esa percepción se suma al deterioro visible de algunos espacios urbanos, donde trabajadores de la zona han intentado reparar baches por su cuenta ante la falta de mantenimiento suficiente.
Tulum, por debajo de otros destinos del Caribe mexicano
Los datos de la primera semana de octubre colocan a Tulum por debajo de varios destinos del norte de Quintana Roo. En ese periodo, Cancún registró 56.2% de ocupación hotelera; Riviera Maya, 47.5%; Puerto Morelos, 47%; e Isla Mujeres, 44.8%.
En contraste, Cozumel reportó 40.1%; Costa Maya, 32.2%; y Holbox, 30.5%. Se trata, sin embargo, de cifras correspondientes a una semana específica de temporada baja, por lo que no representan el comportamiento anual de cada destino.
Por ahora, el 41.8% de ocupación y los cierres observados en la zona turística muestran la presión que enfrenta Tulum para recuperar visitantes y sostener su actividad económica de cara al cierre de 2026.
Conclusión
Tulum enfrenta una etapa de debilidad turística marcada por menor ocupación, negocios cerrados y presiones sobre su oferta tradicional. Aunque la cifra corresponde a un periodo puntual, el panorama confirma un reto inmediato para autoridades y empresarios: recuperar visitantes sin perder competitividad ni elevar más los costos para el viajero.

