El turismo de Quintana Roo enfrenta un retroceso relevante en uno de sus principales motores: la conectividad aérea. Entre enero y septiembre, el flujo de pasajeros en los aeropuertos de Cancún y Tulum cayó 7%, lo que equivale a cerca de 800,000 visitantes menos frente al mismo periodo del año anterior, de acuerdo con Iliana Zuzuarregui, presidenta de AFEET Quintana Roo.
La baja es especialmente sensible para una economía que depende de la llegada de turistas por avión para sostener la ocupación hotelera, el consumo de servicios y la actividad de una amplia red de negocios vinculados al sector. Según la representante empresarial, la disminución refleja un entorno más complicado para competir en el mercado internacional, donde pesan factores externos y operativos.
Impacto directo en la actividad turística
La caída en el número de pasajeros no solo afecta a hoteles y agencias de viaje. También repercute en transportistas, restaurantes, operadores turísticos y otros servicios que dependen del movimiento de visitantes en la Riviera Maya. Para el sector, la pérdida de conectividad puede traducirse en menor ocupación, menos derrama económica y una presión adicional sobre la promoción del destino.
Además, el escenario actual obliga a revisar la capacidad de respuesta frente a condiciones que no dependen únicamente de la demanda. Entre los factores que complican la recuperación, Zuzuarregui mencionó el costo del combustible para aeronaves y la limitada disponibilidad de asientos en vuelos hacia la región.
Canadá y Colombia, entre los mercados con más potencial
Pese al retroceso, el sector ve señales que podrían contribuir a una mejora. La dirigente de AFEET Quintana Roo señaló que Canadá y Colombia muestran interés sostenido por viajar al Caribe mexicano, lo que abre una oportunidad para reforzar campañas de promoción en esos países.
La estrategia, explicó, pasa por diversificar los esfuerzos de promoción y concentrar recursos en mercados con mayor potencial de crecimiento. En un entorno de competencia global, la prioridad para autoridades y empresarios será mantener la competitividad del destino sin perder presencia frente a otros polos turísticos de la región.
Quintana Roo sigue siendo uno de los principales destinos turísticos de México, pero la baja en el tráfico aéreo deja en evidencia que la recuperación no dependerá solo de la demanda internacional, sino también de la capacidad para sostener rutas, atraer nuevas conexiones y mantener condiciones favorables para viajar.
En ese contexto, el desempeño de los aeropuertos de Cancún y Tulum será clave para medir la evolución del turismo en los próximos meses y el alcance real de una eventual recuperación.
Conclusión
La caída de pasajeros en los aeropuertos de Cancún y Tulum confirma la presión que enfrenta el turismo de Quintana Roo y pone el foco en la conectividad aérea como pieza central para recuperar el dinamismo del destino.

