Diez comunidades rurales de Quintana Roo participan en un esquema de conservación comunitaria vinculado al programa federal Sembrando Vida, con el que se busca consolidar un corredor ecológico entre las reservas de Calakmul, en Campeche, y Sian Ka’an, en Quintana Roo.
La iniciativa forma parte de una estrategia más amplia de comunidades sustentables impulsada en regiones de alta marginación del sureste y otras entidades del país. De acuerdo con la información presentada por la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, el trabajo conjunto entre distintas dependencias federales comenzó desde mayo del año pasado con la intención de conectar zonas clave de selva y preservar su cobertura vegetal.
Conservación y producción en una misma estrategia
El planteamiento oficial es que la recuperación ambiental no se limite a la protección estricta, sino que también genere un sistema productivo compatible con la selva. En ese marco, las autoridades reportaron que en el corredor entre ambas reservas se ha logrado recuperar 80% de la cobertura vegetal, según la exposición hecha durante la Conferencia del Pueblo del 14 de octubre.
Las comunidades quintanarroenses que participan en el proyecto abarcan 141 mil 815 hectáreas dentro de la Gran Selva Maya. Según lo informado, son las y los habitantes quienes decidieron conservar su territorio y trabajan en coordinación con la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp).
Coordinación institucional en el sureste
El programa involucra la colaboración de dependencias como Semarnat, Bienestar y la Sader, con el objetivo de articular acciones de restauración, desarrollo rural y cuidado ambiental. La apuesta oficial es que estos territorios funcionen como zonas de conectividad ecológica entre áreas naturales de alto valor biológico.
Además de Quintana Roo y Campeche, el programa de comunidades sustentables se aplica en regiones de Chiapas, Tabasco, Veracruz y Durango, de acuerdo con la información presentada por la secretaria Columba López.
Impacto climático reportado por el programa
Como parte de los resultados atribuidos a los convenios de Sembrando Vida, las autoridades reportaron una mitigación de 8.91 millones de toneladas de CO2 entre 2019 y 2023. Esa cifra, según la presentación oficial, equivale a las emisiones anuales de 1.9 millones de automóviles.
El anuncio refuerza la narrativa gubernamental sobre el papel de las comunidades rurales en la protección de ecosistemas estratégicos y en la acción climática. En el caso de Quintana Roo, el proyecto se centra en la conservación territorial desde las propias comunidades, con la selva como eje de organización productiva y ambiental.
Conclusión
La experiencia en Quintana Roo muestra cómo la conservación comunitaria se integra a políticas federales de desarrollo rural y restauración ambiental, con la selva maya como uno de los principales frentes de acción.

