Vecinos de Tulum expusieron ante autoridades municipales una serie de quejas acumuladas por presuntos abusos policiales, cobros excesivos por arrastre de vehículos y deficiencias en la atención de reportes ciudadanos. La reunión se realizó el lunes 5 de octubre y fue encabezada por el alcalde Diego Castañón Trejo, con la participación de habitantes organizados en el movimiento Tulum Unido.
Durante el encuentro, los asistentes plantearon como prioridad que exista una política de cero tolerancia frente a la extorsión y el abuso de autoridad. También solicitaron que el ayuntamiento evalúe la posibilidad de operar sus propias grúas y un corralón municipal, con el fin de revisar de manera directa los costos y las condiciones en que se presta ese servicio.
Demandas centradas en legalidad y transparencia
De acuerdo con lo expuesto por los vecinos, la intención no es impedir que se apliquen las infracciones de tránsito ni evitar que se cumpla la ley. Por el contrario, pidieron que toda sanción se ajuste a criterios de legalidad, proporcionalidad y transparencia, para evitar que una falta vial termine en cobros indebidos o en beneficios para particulares.
Entre las propuestas también se incluyó reforzar los mecanismos de supervisión interna, mejorar la recepción de denuncias e impulsar investigaciones cuando existan indicios de conductas irregulares. Los participantes insistieron, además, en la importancia de contar con canales seguros y accesibles para que residentes y turistas puedan reportar anomalías sin temor a represalias.
Mejores condiciones para los policías
Otro de los puntos planteados fue la necesidad de mejorar el trato y las condiciones laborales de los policías municipales. Los ciudadanos argumentaron que fortalecer a la corporación también es parte de cualquier estrategia para elevar la seguridad y mejorar la atención tanto a residentes como a visitantes en un destino con alta actividad turística.
La reunión se dio en un contexto en el que la movilidad, el orden vial y la relación entre autoridad y ciudadanía se han convertido en temas recurrentes en Tulum, donde el crecimiento urbano y la afluencia de turistas suelen poner presión sobre los servicios públicos y la vigilancia en las calles.
Respuesta del ayuntamiento
Tras el encuentro, Castañón Trejo señaló que las propuestas serán analizadas y que el objetivo es construir acuerdos entre gobierno, vecinos y sector privado. Según explicó, la administración municipal revisará los planteamientos y podría ofrecer una respuesta en un plazo de alrededor de 25 días.
El planteamiento abre una discusión relevante para el municipio: cómo garantizar el cumplimiento del reglamento de tránsito sin que ello derive en abusos, y cómo mejorar la confianza en las instituciones encargadas de aplicar la ley. Por ahora, las partes quedaron a la espera de una revisión oficial de las peticiones presentadas.
Conclusión
La reunión dejó sobre la mesa una exigencia clara: aplicar el reglamento de tránsito sin abusos y con controles más estrictos sobre la actuación policial y los servicios de arrastre en Tulum.

