El hotel Our Habitas Tulum, uno de los referentes del segmento boutique en la costa de Quintana Roo, dejó de operar de manera repentina y provocó la salida de más de 40 trabajadores, según testimonios recogidos por medios locales. Hasta ahora, no existe una explicación pública de la empresa sobre las razones del cierre ni sobre el futuro del inmueble.
De acuerdo con los relatos de empleados afectados, la notificación llegó cuando se presentaron a laborar a finales de septiembre y se enteraron de que el hotel ya no seguiría funcionando. Algunos trabajadores aseguraron que se les informó que no había recursos para cubrir pagos pendientes y que debían abandonar la propiedad. Entre los afectados habría personal de áreas como limpieza, cocina, jardinería, bienestar y programación.
El caso ha abierto un conflicto laboral. Los trabajadores señalan que aún no reciben su último pago quincenal, tampoco liquidación y, en varios casos, no les han entregado documentos formales que acrediten la terminación de la relación laboral. Un grupo acudió ante autoridades laborales para pedir el pago de adeudos y aclarar qué empresa es responsable de responder por esas obligaciones.
Un cierre sin explicación pública
Hasta el momento, no se ha difundido documentación que aclare si hubo un desalojo, un cambio de administración o alguna otra medida legal sobre el predio. Algunos empleados dijeron que personal jurídico tomó control del lugar, pero esa versión no ha sido confirmada públicamente. La ausencia de una postura oficial ha incrementado la incertidumbre entre los extrabajadores y en el entorno turístico de Tulum.
La situación resulta especialmente llamativa porque Tulum no es un destino cualquiera para la marca: ahí comenzó la historia de Our Habitas en 2016. El concepto surgió con una propuesta enfocada en propiedades pequeñas, contacto con la naturaleza, bienestar y experiencias comunitarias, y después se expandió a otros destinos en México y el extranjero.
Impacto en una marca en expansión
El cierre de la sede en Tulum no equivale, por lo que se conoce hasta ahora, a la desaparición de la marca. En junio de 2024, Our Habitas anunció una alianza estratégica con Ennismore, compañía respaldada por Accor, para impulsar la gestión y expansión del proyecto. En el portafolio internacional de la firma han seguido apareciendo hoteles de la marca y propiedades en desarrollo.
No obstante, lo ocurrido en Quintana Roo plantea dudas sobre la situación operativa de la empresa en la región. La incertidumbre también se ha extendido a Bacalar, donde han surgido señales encontradas sobre la continuidad de Our Habitas. Mientras algunos usuarios reportan dificultades para reservar y afirman haber recibido respuestas ambiguas por parte de la empresa, otras personas aseguran que el hotel sigue funcionando con normalidad.
Plataformas de reservación y sitios vinculados al grupo todavía muestran el inmueble de Bacalar en distintos niveles de disponibilidad, aunque no hay un anuncio formal que confirme una venta, cierre o cambio de operador. Por ahora, no existen elementos suficientes para concluir que ese hotel haya dejado de operar.
Contexto turístico complicado en Tulum
La clausura ocurre en un periodo de baja actividad para el sector turístico local. En Tulum, trabajadores del ramo han reportado ajustes de horarios, vacaciones obligatorias y días de solidaridad para enfrentar la temporada baja de septiembre y octubre. Sin embargo, empleados de Our Habitas sostienen que el hotel todavía tenía huéspedes y movimiento antes de detener sus actividades, por lo que dudan que la ocupación sea la única explicación.
El caso deja por ahora dos preguntas centrales sin respuesta: quién asumirá las obligaciones laborales pendientes y qué detonó el cierre abrupto de un hotel que fue parte del origen de una de las marcas boutique más conocidas de la Riviera Maya.
Conclusión
El cierre de Our Habitas Tulum deja un vacío de información en un caso que mezcla tensión laboral, dudas corporativas y un contexto turístico complejo. Mientras no haya una explicación oficial, la principal exigencia sigue siendo esclarecer responsabilidades y garantizar el pago de los adeudos pendientes.

