Activistas ambientales en Quintana Roo solicitaron que el proceso de elaboración del Programa de Ordenamiento Ecológico Local (POEL) de Tulum se aproveche para reforzar la protección del Santuario de la Tortuga Marina Xcacel-Xcacelito y ampliar de manera definitiva su polígono.
La petición fue impulsada por el Grupo Ecologista del Mayab (Gema), cuya presidenta, Araceli Domínguez, afirmó que la propuesta ya fue entregada al ayuntamiento en tiempo y forma. El objetivo, de acuerdo con la organización, es establecer una política de densidad cero y de protección absoluta en la zona, ante la presión inmobiliaria y hotelera que persiste en el destino.
Una demanda que viene de años atrás
Domínguez sostuvo que el planteamiento no es nuevo, sino parte de una demanda que organizaciones y ciudadanos han mantenido durante más de tres décadas para preservar este espacio costero. La defensa del santuario, señaló, busca evitar que el crecimiento urbano y turístico reduzca o fragmente el hábitat de la tortuga marina.
El llamado cobra relevancia porque el municipio de Tulum se encuentra en la etapa final de construcción de su POEL, instrumento que define qué usos del suelo son compatibles con el equilibrio ambiental del territorio. Para los promoventes, ese proceso representa una oportunidad para incorporar medidas de conservación más estrictas y de largo plazo.
Qué piden para el santuario
Además de la ampliación del área protegida, el Subconsejo para el Manejo del Santuario ha planteado formalmente otras acciones relacionadas con los terrenos colindantes. Entre ellas figuran la declaratoria de utilidad pública de esos predios y su integración a una estrategia de protección más amplia para el entorno de Xcacel-Xcacelito.
Según la información difundida por la organización, algunos de esos terrenos pertenecen a la Universidad Autónoma de Quintana Roo y a particulares. También se recordó que parte de esas superficies fueron adquiridas en administraciones pasadas con la intención de desarrollar un complejo turístico con cinco hoteles, proyecto que posteriormente fue frenado por la presión ciudadana.
Ordenamiento ecológico y futuro del área
El debate sobre Xcacel-Xcacelito ocurre en un contexto en el que Tulum enfrenta una fuerte expansión turística e inmobiliaria. En ese escenario, los ambientalistas consideran que el ordenamiento territorial debe servir para blindar los espacios de alto valor ecológico y no para abrir nuevas presiones sobre ellos.
La propuesta de Gema busca justamente que el POEL incorpore una protección absoluta del santuario y establezca límites claros para impedir desarrollos incompatibles con la conservación. Para sus impulsores, esa decisión podría marcar una diferencia en la preservación de la tortuga marina y del ecosistema costero que depende de esta franja de playa.
Por ahora, la solicitud queda en manos de las autoridades municipales, que avanzan en la definición del instrumento de ordenamiento. Los activistas confían en que el proceso permita atender una demanda que, aseguran, ha acompañado la defensa de Xcacel-Xcacelito durante décadas.
Conclusión
La discusión sobre Xcacel-Xcacelito vuelve a poner sobre la mesa el equilibrio entre desarrollo turístico y protección ambiental en Tulum. Para los activistas, el momento de decidir es ahora: el ordenamiento ecológico podría consolidar una defensa duradera para uno de los sitios costeros más sensibles de la región.

