El sector hotelero de Tulum encendió las alertas ante la propuesta de aumentar el Derecho de No Residente (DNR), al considerar que un ajuste de este tipo podría elevar el costo total de viajar al Caribe mexicano y presionar aún más a la actividad turística en destinos que dependen en gran medida de visitantes extranjeros.
De acuerdo con empresarias del ramo, el debate sobre este cobro no debería limitarse al componente recaudatorio. Plantean que cualquier cambio en el DNR requiere una revisión más amplia, en la que también se tomen en cuenta variables como la ocupación hotelera, la conectividad aérea, la promoción del destino y el nivel de competitividad frente a otros polos turísticos del país y del extranjero.
Una discusión con efecto directo en la llegada de turistas
Carla Andrade Piedras, exdirectora de la Asociación de Hoteles de Tulum, sostuvo que una medida de este tipo debe analizarse con la participación de la industria turística, porque podría tener impacto en la decisión de viaje de los visitantes. En su visión, el turismo no sólo representa una fuente de ingresos, sino también una actividad clave para el empleo y las oportunidades económicas en Quintana Roo.
La empresaria recordó que en el estado el sector turístico genera trabajo para población local y también para personas que llegan desde otras entidades del país. Por ello, consideró que antes de aprobar modificaciones al cobro federal, es necesario escuchar a cámaras empresariales, asociaciones hoteleras y otros organismos especializados.
El aumento propuesto sería de 35%
Por su parte, Hilda Santamaría Ruiz precisó que la propuesta contempla pasar el DNR de 983 a mil 334.80 pesos por visitante extranjero, lo que implica un incremento de 35%. Según la empresaria, esa alza se sumaría a otros gastos que ya enfrenta quien visita el destino, como el transporte aéreo, los traslados, el hospedaje y los servicios turísticos.
En ese contexto, el sector advierte que el encarecimiento acumulado podría convertirse en un freno adicional para la recuperación de Tulum y de otros destinos del Caribe mexicano, particularmente en un momento en el que la industria busca reforzar rutas aéreas internacionales y recuperar el flujo de viajeros.
El DNR es un cobro federal y aún no entra en vigor
Los hoteleros también subrayaron que el DNR no es un cobro exclusivo de Tulum ni de Quintana Roo, sino un derecho federal aplicado al ingreso de visitantes extranjeros a México. Además, aclararon que el ajuste todavía no está vigente.
La modificación forma parte de la propuesta del paquete fiscal para 2027 y, si el Congreso de la Unión la aprueba en los términos planteados, entraría en vigor el 1 de enero de 2027. En ese escenario, el sector considera prioritario presentar un diagnóstico puntual sobre las condiciones actuales del turismo en la entidad.
Empresarios hoteleros de Quintana Roo buscan sostener una reunión con la presidenta de México para exponer su postura y entregar un reporte técnico con indicadores de ocupación, conectividad aérea y competitividad. El documento pondrá especial atención en Tulum, uno de los destinos donde la industria observa una mayor necesidad de recuperar visitantes y fortalecer la oferta aérea internacional.
Para los hoteleros, el reto no sólo está en la recaudación, sino en evitar que un aumento en el costo de entrada termine afectando la demanda turística en una región donde ese sector es uno de los principales motores económicos.
Conclusión
El sector hotelero de Tulum pide que cualquier ajuste al DNR se discuta con base en el contexto turístico real de Quintana Roo, antes de que un mayor costo para el visitante termine afectando la competitividad del destino.

