Cancún fue sede del arranque de una reunión internacional que busca pasar de las medidas de emergencia a una respuesta regional de mayor alcance frente al sargazo. Representantes de gobiernos, organismos internacionales y especialistas de 45 países y territorios participan en la Cuarta Conferencia Unión Europea-Caribe Global Gateway, enfocada en construir soluciones de manejo, aprovechamiento y valorización de esta alga marina.
La cita, celebrada el 1 y 2 de octubre, se abrió con la presencia de autoridades de México, la Unión Europea y Quintana Roo. En el encuentro, la UE planteó que el crecimiento del sargazo debe asumirse como un desafío global y respaldó la necesidad de apoyar a los países del Caribe con inversión sostenible y cooperación técnica.
Del retiro en playas a una cadena de valor
Uno de los ejes centrales del debate fue la transición de proyectos piloto hacia un mercado regional más organizado, capaz de garantizar tanto la gestión sostenible del sargazo como su aprovechamiento industrial. La discusión apunta a que el problema no se limite a la limpieza de costas, sino que incluya una estrategia para convertir el alga en insumo útil.
De acuerdo con lo planteado durante la conferencia, Quintana Roo ya trabaja con apoyo de la Marina y de la Semarnat en acciones para contener y recolectar el sargazo. Entre ellas se mencionó el reforzamiento de la captura en aguas abiertas, así como el despliegue de barreras para evitar que el alga llegue a las playas.
Inversión y cambios regulatorios
También se destacó que la Secretaría de Marina cuenta con una inversión superior a los dos mil millones de pesos para fortalecer la flota de buques sargaceros y ampliar la infraestructura de contención. A ello se suma la reclasificación del sargazo en la Carta Nacional Pesquera, que lo deja de considerar sólo como residuo y lo incorpora como recurso aprovechable.
Ese cambio normativo abre la puerta a una cadena de suministro orientada a un polo de desarrollo de economía circular en Puerto Morelos, donde se prevé fabricar bioplásticos y biocartón. La apuesta, según lo expuesto en la conferencia, es asegurar una provisión continua y trazable de materia prima.
Una presión creciente sobre el Caribe
La gobernadora de Quintana Roo subrayó que el sargazo ya no puede verse como un fenómeno pasajero, sino como una nueva realidad ambiental para el Caribe. Señaló que las corrientes marinas permiten que el alga se desplace, alcance distintas costas y afecte ecosistemas, comunidades y actividades económicas ligadas al mar.
Durante su intervención se compartieron cifras sobre el volumen de sargazo flotante en el Atlántico: alrededor de 38 millones de toneladas en 2025, 60 millones en 2026 y una proyección de 80 millones para el próximo año. Ante ese panorama, insistió en que la respuesta debe incluir prevención, manejo y aprovechamiento con valor ambiental y económico.
Representantes de República Dominicana y Barbados coincidieron en que la solución exige respaldo científico y financiero, además de cooperación internacional para proteger sectores como el turismo y la pesca.
La primera jornada concluyó con el compromiso de definir metas medibles de valorización e indicadores de mercado rumbo a la quinta conferencia, que se realizará en República Dominicana.
Conclusión
La reunión en Cancún refleja un cambio de enfoque: del combate reactivo al sargazo a una agenda regional que combina ciencia, inversión y marco legal para intentar convertir un problema ambiental en una oportunidad sostenible para el Caribe.

