Quintana Roo registró una reducción importante en la incidencia de incendios forestales durante 2026, de acuerdo con el Centro Estatal de Manejo del Fuego. Hasta ahora se han contabilizado 15 siniestros, frente a los 29 reportados en el mismo periodo de 2025, lo que representa una caída de casi 50%.
La mejora no solo se refleja en el número de eventos, sino también en la superficie afectada. Según el reporte oficial, el área dañada bajó de 6,641.55 hectáreas en 2025 a 1,182.24 hectáreas en 2026. Las autoridades, sin embargo, aclararon que la cifra correspondiente al año en curso es preliminar y podría ajustarse una vez que se analicen imágenes satelitales y concluyan por completo los trabajos de extinción.
Municipios con mayores afectaciones
En el balance municipal, Othón P. Blanco encabeza la lista de superficie afectada, con tres incendios y 406 hectáreas impactadas. Le siguen Playa del Carmen, con dos incendios y 305 hectáreas; Benito Juárez, con un siniestro y 200 hectáreas; e Isla Mujeres, que reportó cuatro incendios y 195.18 hectáreas.
En Tulum, una de las zonas mencionadas en el reporte, también se observó una disminución. En 2025 ese municipio registró siete incendios que afectaron 203.34 hectáreas, mientras que en 2026 suma tres incidentes y una superficie preliminar de 55.32 hectáreas.
Otro caso destacado es Lázaro Cárdenas, donde el contraste entre ambos años fue mucho más marcado: pasó de siete incendios y más de 3,591 hectáreas dañadas en 2025 a solo dos incendios y 24.73 hectáreas este año.
Principales causas identificadas
El centro estatal también dio a conocer las causas detectadas en los incendios ya contenidos. La más frecuente fue la actividad de cazadores, vinculada a seis casos. Además, tres siniestros se relacionaron con actividades agrícolas, dos con fumadores y dos con cambios de uso de suelo. En otros dos eventos, la causa permanece sin determinar.
Las autoridades mantienen el monitoreo de los incendios activos y extinguidos mediante un mapa interactivo y conservan líneas de emergencia para atender reportes en los municipios del estado. Al mismo tiempo, reiteraron el llamado a extremar precauciones durante cualquier actividad que pueda generar fuego.
Entre las prácticas de mayor riesgo mencionaron quemas, fogatas y otras acciones que, en condiciones favorables para la propagación, pueden convertirse rápidamente en incendios de gran magnitud.
La reducción observada en 2026 representa un avance para la entidad, pero las autoridades insisten en que el riesgo sigue presente y depende en buena medida de la prevención ciudadana.
Conclusión
Aunque Quintana Roo muestra una reducción relevante en incendios forestales y superficie afectada, las autoridades subrayan que el riesgo persiste y que la prevención sigue siendo fundamental para evitar nuevos siniestros.

